El Camino Excelente

Números 11:17 • 1 Corintios 12:31

Del desierto a la iglesia, Tu Espíritu descendió, Un fuego en el alma, un don que Él nos dio. Profecía que alumbra, palabra que edifica, Sanidades que asombran, fe que glorifica. Cargamos los anhelos, la misión que Él nos dio, Compartiendo la carga, cumpliendo Tu fervor.

Pero sin Tu amor, este poder es vacío, Como bronce que resuena, un eco sombrío. Tu amor es la raíz, el motor de la vida, El sistema esencial, la senda bendecida. Más allá de los dones, que un día cesarán, Solo Tu amor eterno, por siempre quedará.

Aunque entienda misterios, y toda la verdad, Si no hay en mi alma bondad y humildad. Si doy todos mis bienes, mi cuerpo al quemar, Pero el amor no guía mi forma de amar. Mi vida sin Tu esencia, sin Tu tierno compás, Es solo un gran ruido, un eco sin paz.

Pero sin Tu amor, este poder es vacío, Como bronce que resuena, un eco sombrío. Tu amor es la raíz, el motor de la vida, El sistema esencial, la senda bendecida. Más allá de los dones, que un día cesarán, Solo Tu amor eterno, por siempre quedará.

Pues la fe y la esperanza un día no serán, Las lenguas y la ciencia, su tiempo acabarán. Mas la paciencia y gozo, la paz y la verdad, Reflejan Tu carácter, Tu pura bondad. Tu amor Ágape puro, el mayor don de Dios, Es el fruto que perdura, el camino de los dos.

Pero sin Tu amor, este poder es vacío, Como bronce que resuena, un eco sombrío. Tu amor es la raíz, el motor de la vida, El sistema esencial, la senda bendecida. Más allá de los dones, que un día cesarán, Solo Tu amor eterno, por siempre quedará.

Que cada don que fluya, de Tu amor nazca en mí, Tu carácter en mi alma, por siempre vivir. Pues solo en Tu amor, Señor, somos luz y canción, La gloria verdadera, de Tu gran corazón. Tu amor, sí, Tu amor... el camino excelente.