Descanso para el Alma

Salmos 23:2 • Mateo 11:29

Qué cansado estoy, la vida un peso, "No aguanto más", repite el eco. Cada mañana una montaña, Que mis fuerzas engaña y me desgana. No es solo el cuerpo que pide un lecho, Es el alma misma, sin provecho.

Venid a Mí, dice una voz serena, Hallarán descanso para el alma plena. En verdes pastos me hace reposar, Junto a aguas tranquilas para amar. Mi yugo es suave, mi carga es luz, Descanso eterno en mi Jesús.

Da igual la tierra, el puerto o la ciudad, Este cansancio, ¡qué fatalidad! Se acumula el peso de lo que no va, Un "siempre igual" que al fin te aniquila. Hay casas llenas, vida de envidiar, Y un corazón que grita: "No puedo más".

Pensamos que es duro seguir tu senda, Que tu yugo es fuerte, una contienda. Mas al probarlo, oh, qué verdad se halla, La vida es más calma, sin batalla. Junto a Ti, mi Cristo, mi manso amor, El alma encuentra su restaurador.

Venid a Mí, dice una voz serena, Hallarán descanso para el alma plena. En verdes pastos me hace reposar, Junto a aguas tranquilas para amar. Mi yugo es suave, mi carga es luz, Descanso eterno en mi Jesús.

Y el alma halla paz, Un reposo al fin. En tus brazos, Señor, Mi descanso sin fin.