Escogidos

Éxodo 19:5 • 1 Pedro 2:9

Aunque éramos indignos, sin derecho a pedir, Tu mirada nos buscó, nos enseñó a vivir. De tinieblas nos llamaste, a Tu luz sin igual, Tu amor nos transformó, sanando todo mal. No nos juzgas como siervos, inútiles sin valor, Tu gracia nos eleva, con paternal calor.

Somos Tu linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, Tu tesoro especial, pueblo adquirido por amor. Ya no siervos, sino amigos, Tus hijos, oh Señor, Por Tu gracia infinita, hoy tenemos salvación.

No somos extranjeros, ni advenedizos más, Conciudadanos contigo, en Tu hogar hay paz. Confiados nos acercamos, al trono de Tu gracia, Recibiendo socorro, por Tu inmensa piedad. Si entregaste a Tu Hijo, ¿cómo no darnos más? Todas las cosas buenas, nos darás.

Tu Hijo abrió el camino, en la cruz se entregó, Para que el siervo indigno, amigo y tu hijo sea. Nos injertaste en Tu familia, con un amor sin fin, Por eso te alabamos, con el alma y el sentir. ¡Qué hermoso contraste! Esclavo y heredero a la vez, Gracias por Tu bondad, oh Rey.

Somos Tu linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, Tu tesoro especial, pueblo adquirido por amor. Ya no siervos, sino amigos, Tus hijos, oh Señor, Por Tu gracia infinita, hoy tenemos salvación.

Tu amor nos hizo dignos, Tu gracia nos salvó, Somos Tu linaje, Tu pueblo, Tu amor nos adoptó. Para siempre seremos, Tu tesoro, oh Dios, ¡Aleluya! Gracias, mi Señor.