Éxodo 32:1 • Mateo 14:31
Cuando en el monte la voz tardó, o el mar crecía sin compasión, Mis ojos buscan sin rumbo fijo, ¿dónde está el puerto, la salvación? Como Israel que un dios pidió, o Pedro hundiendo su corazón, El miedo llama, la fe se ausenta, ¿quién me rescata de esta prisión?
¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudar? Si tu mirada en Mí puedes fijar. No temas la tormenta ni la oscuridad, Mi mano te sostiene, es Mi verdad. Aleja los temores, la inquietud, Descansa en Mi poder, Mi plenitud.
La duda es sombra, el miedo un ladrón, Que roba la paz, vacía la oración. No mires tus flaquezas, tu condición, Ni forjes temores en tu interior. Mis ojos del yo debo quitar, En Tu poder, Señor, descansar. No hay galardón en la aflicción, Solo en la fe, la redención.
No pierdas tu confianza, mi alma fiel, Que un gran galardón en ti ha de nacer. Una fe sencilla, firme y singular, Disipa toda sombra, me ayuda a andar.
¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudar? Si tu mirada en Mí puedes fijar. No temas la tormenta ni la oscuridad, Mi mano te sostiene, es Mi verdad. Aleja los temores, la inquietud, Descansa en Mi poder, Mi plenitud.
Descansa en Él... sí, descansa en Él. Tu fe sencilla, tu confianza fiel. Sin sombra de duda, mi Jesús, Mi paz eres Tú, mi eterna luz. Amén.
¿Qué piensas sobre "Sin Sombra de Duda"?
La duda y el temor son los enemigos gemelos de la fe. A veces hasta usurpan el lugar de la fe, y aunque nos pongamos a orar, la oración que ofrecemos ...
Éxodo 32:1 • Mateo 14:31
El camino de la fe está intrínsecamente marcado por una profunda tensión entre la presencia divina y los momentos en que Dios, o Su mediador designado...
Éxodo 32:1 • Mateo 14:31
1. Prolegómenos: La Hermenéutica de la Ausencia y la Visualidad de la Fe La relación entre lo divino y lo humano se media inevitablemente a través de...
Haz clic para ver los versículos en su contexto completo.
