El regalo de la gracia

Faustino de Jes煤s Zamora Vargas

Autor

Faustino de Jes煤s Zamora Vargas

Resumen: La Gracia es un regalo de Dios que se revela a trav茅s de Cristo, nuestro Salvador. Es liberadora, salvadora, completadora, convincente y demoledora. Fe y Gracia van de la mano y la vida cristiana no tiene sentido sin la Gracia. La Gracia es el perfume grato de Dios para los hombres y es el origen de la salvaci贸n y de todo favor cimentado en la soberan铆a y el se帽or铆o de Dios. Entender la teolog铆a de la Gracia nos permite humillar y rendir nuestro coraz贸n al se帽or铆o y la soberan铆a de Dios y plegar las banderas de nuestras presunciones y autosuficiencias. La Ley se aviene perfectamente a los deseos hedonistas de una generaci贸n perversa que le ha dado la espalda a Dios, mientras que la Gracia es la sinfon铆a de la plenitud de Cristo en nuestras vidas. En 脡l estamos completos. La Gracia es un r茅gimen de vida por el que Dios nos bendice por una sola raz贸n: nuestra uni贸n con Jesucristo, nuestra permanencia en 脡l.

A todos los que la han descubierto, le ha pasado lo mismo. S贸lo el Esp铆ritu te la puede revelar. Sucede un d铆a y te apropias de ella para siempre. Despu茅s que la conoces, es dif铆cil poderla dejar. Dios quiere que la comprendamos en Cristo, nuestro Se帽or y Salvador: es liberadora, porque te saca del limbo aberrado y te lleva a comprender que estamos incapacitados para cumplir estrictamente la Ley de Dios; es salvadora, pues emana del Salvador que cancel贸 todas nuestras deudas de pecado al morir en la cruz y nos visti贸 de fe; es completadora, en tanto que no podemos dejar de depender de ella para sentir la plenitud de Cristo y ella refleja nuestras imperfecciones; es convincente ya que nos hace ver con total claridad que su fundamento es la fe que exalta y alaba al Se帽or y no lo que ni yo ni t煤 podemos por y para 脡l; es demoledora, porque derriba sin piedad los muros de la autosuficiencia y el orgullo del esfuerzo del hombre. Su administrador es Cristo y su nombre es Gracia.

Fe y Gracia se dan la mano. Si tu fe te apuntala, la Gracia te sostiene. La vida cristiana no tiene sentido sin el poderoso prop贸sito de la Gracia. Es el perfume grato de Dios para los hombres. Su aroma es irresistible porque es el origen de la salvaci贸n y de todo favor cimentado en la soberan铆a y el se帽or铆o de Dios. Amados y amadas en Cristo, no pretendo comerles el cerebro con teolog铆a que estoy seguro que ya conocen. La autor铆a de la misi贸n de la Cruz, el origen que acabaron en de la Pasi贸n de Cristo hasta su muerte y resurrecci贸n, la venida del Esp铆ritu Santo a la vida del creyente, todas ellas tienen el cu帽o inconfundible de la Gracia y la firma del dedo de Dios.

Siento un gozo mayor cuando leo que Dios, 20 siglos atr谩s, nos afirm贸 que nos mostrar铆a las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jes煤s (Efesios 2:7). No es posible meditar en los beneficios inmerecidos de la Gracia, sin caer de rodillas en gratitud por el Padre y su Hijo Jesucristo. Ambos son coautores de ella y el madero glorioso el jard铆n donde reverdeci贸 para que su Hijo la manifestara para plantarla despu茅s, como flor inmarcesible, en el coraz贸n del hombre que por fe, recibe la salvaci贸n y el regalo de la vida eterna. Dios traspas贸 los l铆mites de la benignidad que s贸lo 脡l pod铆a ofrecernos. Nos salv贸 por su misericordia y, como para no quedarse corto, nos imparti贸 su Gracia para estar completos en su Hijo Jesucristo. Entender la teolog铆a de la Gracia nos permite humillar y rendir nuestro coraz贸n al se帽or铆o y la soberan铆a de Dios y plegar las banderas de nuestras presunciones y autosuficiencias y, definitivamente, reconocer que 脡l es nuestra vida. No se trata de lo que haces, sido de 脡l, quien el que llena nuestras canastas vac铆as de misericordias y de su Gracia. MISERICORDIA es lo que no recibimos aun mereci茅ndolo. GRACIA es recibir lo que no merecemos. 驴Captas la diferencia?

Mientras que la Ley se aviene perfectamente a los deseos hedonistas (los que gozan del placer desmedido por los deseos de la carne) de una generaci贸n perversa que le ha dado la espalda a Dios, la Gracia es la sinfon铆a de la plenitud de Cristo en nuestras vidas. En 脡l estamos completos. Si miras a la Cruz, s贸lo ver谩s Gracia, si le echas una mirada al mundo irredento rebelado contra Dios, ver谩s el rostro sin camuflajes de Su misericordia. La Gracia divina que emana de la fe salvadora es un r茅gimen de vida por el que Dios nos bendice por una sola raz贸n: nuestra uni贸n con Jesucristo, nuestra permanencia en 脡l.

Mi deseo es que ambos regalos del Alt铆simo sean fuentes de bendici贸n espiritual para tu vida y para los que amas. 隆Dios te bendiga!