Autor
Mick Da Silva
Resumen: En Josué capítulo 24, Josué da su discurso final antes de morir y desafía al pueblo a renovar su pacto con Dios. Josué recuerda al pueblo todo lo que han enfrentado para llegar hasta donde están y resalta la fidelidad de Dios para con su pueblo. La primera decisión que el pueblo debe tomar es temer a Jehová, lo cual significa vivir con temor para conocer a Dios, apartarse del mal, obedecer a Dios antes que a los hombres, procurar hacer lo bueno y reconocer su santidad. El temor de Dios afectará cada parte de la vida de una persona y no habrá más separación entre lo secular y lo religioso.
En este sermón, se habla sobre las decisiones importantes que debemos tomar para renovar nuestro pacto con Dios y servirle con integridad. Josué, en la Biblia, instó al pueblo a renunciar a los ídolos y servir solo a Dios. También se habla de la importancia de hacer un compromiso público con Dios y de romper con todo lo que impide nuestro crecimiento espiritual. El sermón concluye invitando a aquellos que deseen hacer un compromiso con Dios a que se pongan de pie y entreguen su vida a Jesús.
El orador invita a la gente a renovar su compromiso con Dios y ofrecer sus vidas como un perfume agradable a Él. Pide que el Señor reciba sus vidas y se agrade de ellos.
Vamos a leer la palabra del Señor en Josué capítulo 24. Hace algunas semanas en este púlpito hemos escuchado varios mensajes en el libro de Josué y queremos leer el último capítulo del libro de Josué, antes que Josué entregue su vida como él mismo describe por el camino de todos los hombres. Josué termina su discurso de despedida y podremos leer todo el capítulo de Josué pero no hay tiempo para todo el capítulo. Le recomiendo leer en la casa todo el capítulo de Josué, pero quería detenerme solamente en algunos versículos, comenzando con el capítulo 24, versículo14 que dice así la palabra del Señor.
“Ahora pues temed a Jehová y servidle con integridad y en verdad, y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río y en Egipto, y servid a Jehová. Y si mal os parece servir a Jehová escogeos hoy a quién sirváis, si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres cuando estuvieron al otro lado del río o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis. Pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
Entonces, el pueblo respondió y dijo, nunca tal acontezca que dejemos a Jehová para servir a otros dioses porque Jehová nuestro dios, es el que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre, el que ha hecho estas grandes señales y nos ha guardado por todo el camino por donde hemos andando y en todos los pueblos por dentro los cuales pasamos. Y Jehová arrojó delante de nosotros a todos los pueblos y a al amorreo que habitaba en la tierra. Nosotros pues, también, serviremos a Jehová porque él es nuestro Dios.
Entonces Josué dijo al pueblo, no podréis servir a Jehová porque él es Dios santo y Dios celoso, no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados. Si dejareis a Jehová y serviréis a dioses ajenos, él se volverá y os hará mal, y os consumirá. Y después que os ha hecho bien. El pueblo entonces dijo a Josué, No, sino que a Jehová serviremos.”
Mis hermanos, el capítulo 24 de Josué es el discurso de despedida de Josué. Es decir, fueron las últimas palabras de Josué para todo el pueblo que había entrado a la tierra prometida y no fue un discurso ameno. El discurso de Josué no fue un discurso que la comunidad de Israel decía, oh, Dios nos está hablando cosas sabrosas, que queremos escuchar. Josué está desafiando al pueblo a una vida diferente, a un seguimiento de vida en la presencia del Señor.
Yo intenté no poner tema en ese sermón pero si hay un tema yo quería decir que sería renovando el pacto con Dios. Josué estaba a punto de dejar la tierra, dice la Biblia que él había reunido a los líderes, reunido con el pueblo y quería como dar su último discurso, un discurso pesado, pero un discurso lleno de significado para el pueblo de Israel.
Si usted lee todo el capítulo 24 va a darse cuenta que los primeros versículos, del 1 al 13, Josué recuerda al pueblo todo lo que han tenido que enfrentar para llegar hasta donde llegaron. Josué hace un recuento al pueblo de todas las situaciones difíciles que enfrentaron, las batallas que han tenido, las victorias. Josué también quiere recordarle al pueblo los golpes de victoria, los golpes de bondad, cómo Dios los trajo y cómo fueron traídos por ese amor divino. Josué repasaba ligeramente la historia de Israel desde Abrahán hasta su propio tiempo.
Y sabe cuál es el énfasis de Josué? Su énfasis era resaltar la fidelidad de Jehová para con su pueblo. Josué no quería dejar pasar la oportunidad sin que el pueblo entendiera de que Dios es un Dios fiel y que la fidelidad de Dios no está condicionada a mi vida, a mi estilo de vida, a lo que yo pienso de Dios o lo que yo pienso de las escrituras. Dios continuará siendo fiel. Dios continuará siendo fiel en cualquier circunstancia.
Y déjeme decirle, yo no sé cuál es su problema hoy, yo no sé su situación de hoy, pero déjeme decirle, tu entraste en esta casa porque Dios tiene un propósito divino contigo. Y hoy mismo él quiere invitarte a renovar el pacto con él. Josué repasaba los hechos de Jehová, que Dios había sacado al pueblo de la idolatría para formar un pueblo poderoso.
Josué quería recordarle a ellos de que un día eran esclavos de Egipto, pero que ahora es un pueblo libre, un pueblo capaz de reconocer la bondad y la grandiosidad de Dios, un Dios que los libró de sus enemigos, un Dios que los introdujo a una tierra prometida llena de riquezas. Y Josué podría seguir recordando el cruzamiento del río Jordán, la conquista de Jericó, la conquista de Ai, la victoria sobre los cananeos, la victoria sobre los amorreos, la conquista de todas las tierras según el capítulo 11, la derrota de todos los [inaudible] de la tierra para que el pueblo pudiera entrar a la tierra prometida, a la tierra de Canaán.
Mis hermanos, Josué le estaba recordando al pueblo que no ha sido fácil llegar hasta donde habían llegado. Dios te trajo aquí hoy para recordarte que no ha sido fácil llegar hasta aquí, ha tenido batallas, luchas, golpes de enfermedades, problemas en la familia, empleos y desempleos, luchas, las más diversas. Hemos tenido pérdidas, nuestros familiares han muerto en estos años, personas que nosotros amamos se han ido con el Señor en el pasar de los años, pero Dios nos trajo aquí para recordarnos que él sigue siendo fiel.
Dios nos trajo hasta aquí para recordarnos de que los obstáculos, los enemigos, todas las situaciones que hemos vivido, hemos tenido victoria con la ayuda de Dios y que él nos ha traído hasta aquí para que conquistemos la tierra que él desea que nosotros conquistemos. O sea, su vida no para aquí, no termina aquí. Dios no está muy impresionado con tu vida, cuando tu comenzaste la vida cristiana. Dios no está muy impresionado con los años que tu tienes de Evangelio. Dios quiere saber cómo tu vas a terminar, cómo llegamos al fin. Dios está interesado en saber qué vas a hacer cuando las tempestades lleguen a ti, cuando las luchas lleguen a tu casa.
Yo veo la vida de Josué. Y también es necesario recordar todo lo que nos ha costado para llegar hasta aquí, hasta donde hemos llegado. Tenemos que reconocer que sin la ayuda de Dios no hubiéramos podido lograr nada, sin la ayuda del Señor tu no estarías donde estás. Si Dios no hubiera sido tu Señor y tu librador en los momentos de luchas y problemas, si los golpes de bondad y de sorpresa de Dios no hubieran llegado a tu existencia y a tu familia jamás reconocerías a Dios como un Dios poderoso que es. Reconoced que no ha sido fácil llegar hasta aquí en nuestra vida.
Miremos lo que Dios nos ha dado, hasta dónde nos ha llevado, lo que hemos logrado, lo que hemos avanzado, es un avance tremendo. Mire la historia, mire la historia suya y de su familia, de su vida, a dónde tu estabas años atrás y cómo Dios te trajo, cómo Dios te libró, cómo Dios te sacó de la esclavitud. Y él lo hizo para tu y yo llegásemos al día de hoy, 25 de febrero de 2018, reconociendo su fidelidad y hoy renovando un pacto con Dios de fidelidad y de seguirlo no importa la circunstancias, no importa la situación.
Como dice la preciosa y famosa canción: Dios no nos trajo hasta aquí para volver atrás. Dios nos trajo hasta aquí para que viviésemos una vida de victoria. Aleluya! Gloria a Jesús. Cuántos de nosotros ya fuimos consolados con la palabra de David, en versículo 13 del Salmo 27 que dice:
“Hubiera yo desmayado si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.”
Fueron muchas veces que Dios te consoló diciendo, yo te sané, yo te curé, yo te saqué de ahí. El versículo 14 y 15, Josué motiva al pueblo a tomar a partir de ese momento decisiones valientes para guardar el pacto y nunca más volver atrás. nunca más volver a la tierra de servidumbre, para no volver a ser esclavos en la tierra como fueron en Egipto.
Y de las palabras de Josué vamos a tomar las lecciones para nuestra vida, que todo es por gracia. Todo lo que tenemos, recibimos y viene de Dios. Tu no tienes el trabajo que tienes porque tu eres importante, porque eres inteligente, es porque Dios te tiene en la mira, Dios te tiene guardado en su mano y él te prometió y va a cumplir todas sus promesas en tu vida.
El propósito de Josué es hacer al pueblo reflexionar en un Dios cumplidor de promesas, un Dios que cumple. Ya había renovado el pacto 3 veces con Dios y habían fallado. Un pueblo que varias veces intentó comprometerse con el Señor, perseguirlo independientemente de las circunstancias y fallaron. Esa es la razón por qué Josué dijo al pueblo, ustedes no tienen palabra, ustedes no pueden seguir a ese Dios. el estilo de vida que ustedes viven no era un estilo de vida que condice con la santidad de ese Dios.
Josué está diciendo, este Dios es fuego consumidor. Ustedes son mentirosos. No podéis servir a Jehová, versículo 19, porque él es Dios santo, y Dios celoso y él no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados.
Oh, hermanos, yo quisiera tener hoy un mensaje bien suave para decirles. Pero Dios quiere que tu y yo tomemos decisiones de renovación del pacto con Dios, un Dios de palabra, un Dios santo que se mantuvo en toda la historia en su santidad, un Dios que no ha fallado con nosotros.
La primera decisión que yo tome en mi vida y que tu necesitas tomar en tu vida es la decisión de temer a Jehová. Temer a Jehová. Qué significa temer a Jehová? Hay muchos que piensan que temer a Dios es tener miedo de Dios. Bueno, de alguna manera también porque Dios es tremendo. Dice la palabra que es fuego consumidor. Pero el temer a Dios es vivir con temor, o sea, decidir vivir valientemente para conocer a él. El temor de Dios es un estilo de vida. El temor a Dios no es solamente decisiones que hacemos esporádicamente.
Yo decido, voy a hacer esto porque voy a la iglesia. Que tremendo. Reunirnos aquí los domingos y es lindo ver la casa llena, pero Dios está hablando de humildad, está hablando que quiere enseñar, oh, Jehová, sus caminos, Salmo 86, versículo 11, Isaías 33:6, la palabra dice, que el temor de Dios es su tesoro. Atesora la vida abundante en tu vida. Temer a Dios es apartarse del mal, es decir lo que yo sé que es pecado como pecado porque no agrada a Dios.
Proverbios 8, versículo 13, el temor de Jehová es aborrecer el mal, la soberbia y la arrogancia y el mal camino y la boca perversa, dice la palabra, yo aborrezco, dice Jehová. Temer a Dios es obedecer a Dios antes que a los hombres. Temer a Dios es procurar hacer lo bueno, lo correcto, aún cuando nadie nos está mirando.
Proverbios capítulo 15, versículo 3 dice que los ojos de Jehová están en todo lugar mirando a los buenos y a los malos. Temer a Dios es saber que Dios te está viendo. Temer a Dios es acordar un estilo de vida que conviene con la santidad divina.
Un día de estos yo estaba, tu sabes cuando tu picas papel en estas maquinas, yo estaba de rodillas ahí picando un papel en mi oficina. Cuando uno pica un papel es porque no quiere que nadie sepa lo que está ahí, ¿verdad? En ese momento la máquina estaba chchchchchch, y una voz profunda dice, yo sé lo que está en el papel, aún después de picado 10 mil veces. Y si tu lo recoges y lo picas otra vez yo sé lo que está en el papel, yo veo todas las cosas. Dios dijo, yo soy el Señor sobre todas las cosas, soy el Dios soberano sobre tu y todos. Yo tengo mis ojos en todo lugar.
Déjeme decirle, Dios ve todo lo que tu piensas que él no ve. Y temer a Dios es reconocer su santidad, es saber que Dios nos está mirando, es decir, no es ser un religioso pensando que Dios se agrada solamente con nuestra vida un día a la semana. Yo vengo el domingo, ponché la tarjeta, aseguré que los pastores me vieron. No es así. La vida con Dios va mucho más allá de eso. No hacemos el bueno porque somos buenos, hacemos cosas buenas porque hay un Dios bueno que nos impulsa a la bondad, porque no existe bondad en mí, no existe bondad en ti. Hay una bondad en Dios que traspasa nuestro ser para llegar hasta esta generación y si tu y yo deseamos causar un impacto en esta generación, no dejar este mundo sin causar un impacto, hoy debemos decidir temer a Jehová. Es un desafío, servir a Jehová, tenía que reconocer que Jehová era Dios.
Josué dijo, hay que reconocer que él es Dios, no es solamente ver si yo llegué hasta aquí, yo luché para llegar a la tierra prometida, Dios fue bueno conmigo. Dios me ha dado regalos, los golpes de bondad de Dios me han llegado en todos los momentos de mi existencia. El temor de Dios va a afectar cada parte de nuestra vida de manera para no va a haber más separación entre secular y religioso.
Porque es fácil que seamos religiosos, es fácil, déjeme decirle, ser santo el domingo no es difícil, no es tan difícil, porque usted se levanta por la mañana y está pensando, tengo que ir al servicio, voy a poner una alabanza. Y comienza a adorar a Dios. y viene al servicio y el pastor habla y habla y no quiere parar y usted está mirando el reloj, tengo que irme a la casa. Y ya la tarde termina rápido, ¿verdad? Termina el día, ay, lo logré, un día de santidad. Pero mañana es lunes y si Dios nos permite llegar hasta mañana ahí es que está la cosa.
La segunda decisión que debemos tomar para mantener el pacto, seremos fieles a Dios pase lo que pase. Es interesante que Josué está hablando al pueblo sobre integridad. En el versículo 14, temed a Jehová y servid con integridad a Jehová. Y yo estaba observando la palabra integridad, en el original que fue escrito, en hebreo, y esa palabra, la palabra tamin, era usada por el pueblo judío para describir algo que estaba completo, sin defecto, sin ninguna falla, sin ninguna falta, o sea, un vestido completamente blanco.
Y Josué está diciendo, la única manera de servir a Jehová y agradar a él es vivir con integridad. Mis hermanos, en nuestras vidas esa es una decisión valiente que debemos tomar a nivel personal y que va a afectar nuestra fidelidad con Dios y que esto está condicionado a la circunstancias de nuestras vidas, lo que pasa en nuestras vidas. Cada uno de nosotros podemos decir, como dijo el Apóstol Pedro en Juan capítulo 6, a qué iremos?
Solo tu, Señor, dinos la palabra de vida eterna, a qué iremos? Qué estilo de vida estamos deseando para los próximos días en esta generación? Decir la decisión. Josué fue muy fuerte con el pueblo con esa decisión, la decisión de reconocer de quitar los ídolos de nuestra vida.
Versículo 14, “ahora pues, temed a Jehová y servirle con integridad y en verdad y quitad de entre vosotros los ídolos, los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río y en Egipto, y servid a Jehová.”
Qué es un ídolo en nuestra vida? Nosotros no tenemos ídolos de madera, de hierro, que adoramos, que postramos, pero un ídolo es todo aquello que se interpone en el camino entre tu relación con Dios y tu Dios. Eso es un ídolo. Lo que realmente define quiénes somos es lo que hacemos cuando estamos solos, eso define nuestra integridad, define quiénes somos delante de Dios. La manera cómo tratamos las cosas en nuestras vidas define lo que es primero y lo que es primordial en nuestra vida. Un ídolo puede ser un trabajo, puede ser un miembro familiar, un ídolo puede ser un dinero, algo puede ser un ídolo en su vida.
Segunda de Corintios, capítulo 1, versículo 12, la Biblia habla de sencillez, de sinceridad porque nuestra gloria es esta, es el testimonio de nuestra conciencia que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana sino con la gracia de Dios nos hemos conducido en el mundo y mucho más con vosotros.
O sea, servid sin hipocresía. Decir y hacer. Cumplir horario, el servicio comienza a las 12 no a la 1. Servid de acuerdo a la voluntad revelada de Dios para cada uno de nosotros. Quitad los ídolos. Israel servía a ídolos del pasado y hay ídolos que servimos en nuestra vida que están en nuestra vida y que traemos a nuestra existencia cuando no tenemos a Jesucristo. Y aún los mantenemos con nosotros, agarrados, no los soltamos. Los dioses modernos que vamos adquiriendo en nuestra existencia. Pero el amor de Dios es capaz de ayudarnos a quitar los ídolos.
Mis hermanos, la Biblia dice que Dios es un Dios celoso. Dice la Biblia que él no reparte, no comparte su gloria con nadie. Luchas capítulo 16, versículo 13, dice la palabra que ningún siervo puede servir a dos señores, y dice la Biblia, “porque puede ser que aborrecerá al uno y amará al otro o estimará al uno y menospreciará al otro, y termina la palabra diciendo, no podéis servir a Dios y a las riquezas.”
Hay una traducción más antigua que dice, no podéis servir a Dios y a mamón. Un día quiero predicar sobre mamón. Cuántos ídolos tenemos en nuestra vida? cuando quitamos los ídolos de nuestra existencia, sabe qué hacemos? Estamos nada menos que restaurando el altar de la adoración a nuestro Dios, restaurando nuestra relación con Dios.
Cuáles son los altares y los ídolos que necesitan ser restaurados en tu vida? tal vez altar de la unidad, a veces Dios quiere restaurar la unidad en nuestro medio. La manera cómo vemos uno al otro, la manera cómo saludamos uno al otro, si amamos de verdad el uno al otro, y dice la palabra del Señor, mis hermanos, de que aquel que no ama o aquel que odia a su hermano es un homicida, dice la palabra del Señor.
Dios nos invita hoy a restaurar altares para restaurar la comunión con el Señor y para restaurar esta adoración con el Señor. El altar de nuestra familia tiene que ser restaurado, el altar de las relaciones inter personales tiene que ser restaurado. El altar de nuestra comunión con Dios en oración tiene que ser restaurado. Cuánto oramos, cuánto deseamos estar con el Señor. El altar de nuestra adoración tiene que ser restaurado. Lo que tu escuchas, lo que tu ves, lo que hablas, esta reverencia que el Señor pide, ese estilo de vida que Josué está explicando al pueblo.
Interesante que Josué dijo al pueblo, ustedes no son capaces de hacerlo, ustedes son débiles, no son capaces de hacerlo. La cuarta decisión para restauración es la decisión de que yo y mi casa serviremos al Señor. Mire que Josué dice que es una decisión en su vida. Usted puede decir, pero pastor, mire, yo conozco a mi familia, mi familia nunca va a los pies del Señor. Decida que su familia va a servir al Señor. Profetice que su familia va a servir al Señor.
Si mal os parece servir a Jehová, dijo Josué, busque otros dioses, vuelva a la tierra de servidumbre. Si mal os parece servir a Jehová… ustedes son incapaces de servir a Jehová, dijo Josué porque él es un Dios santo, un Dios celoso y él no va a tolerar sus rebeliones y sus pecados.
Mis hermanos, es una conciencia que tu y yo tenemos que tener todos los días de nuestra vida de que nuestra familia es parte del proceso del plan de Dios para esta generación. Yo entiendo que muchas veces hay situaciones familiares que nos dejan pensar que no será posible. Yo conozco los miembros de tu familia y tu ves a ellos y dices, no, no es posible, esta persona nunca va confesar a Dios como Señor de su vida. Confiese y declare que su familia va a servir al Señor.
Tenemos que tomar la decisión valiente de predicar la palabra de Dios a toda nuestra familia confiando en la promesa del Señor. Hechos, capítulo 16:31, “creed en el Señor Jesucristo y serás salvo tu y tu casa.”
Ahora que conocemos esas decisiones el Señor nos llama a que nos esforcemos y seamos valientes. Hay un pacto que ya está realizado. Versículo 25, “entonces Josué hizo un pacto con el pueblo el mismo día y les dio estatutos y leyes en Siquem.” Fue una ocasión muy solemne para la vida de Josué y del pueblo.
“Repitió a ellos las leyes de Moisés y escribió ahí el pacto en el libro de la ley y dice la Biblia que después Josué cogió una piedra y dijo, esta piedra servirá como testigo contra Israel porque si se apartan del Señor, si se rebelan una vez más contra el Señor, el Señor los tocará.”
Tu has dado un testimonio público alguna vez en tu vida de tus votos al Señor? Has declarado públicamente que lo amas? La gente en tu trabajo, en tu escuela, sabe quién tu eres? Sabe que tu eres hijo de Dios, que tu eres un adorador, una adoradora?
Marcos, capítulo 8, versículo 34: “Entonces llamó a la multitud y sus discípulos y dice, si usted quiere venir, si quiere ser mi discípulo hay que negarse a sí mismo, hay que tomar su cruz y hay que seguirme.” No es una promesa de que si quieres ser mi discípulo todos los días yo lo levantaré con desayuno. Sería tremendamente chévere, no? Si quieres ser mi discípulo niéguese a sí mismo, renuncia a su propia vida, renuncie a sus placeres, renuncie a sus intrigas personales, entréguese, tome su cruz y sígame.
Lucas, capítulo 9, versículo 62; “Jesús le respondió, nadie que mire atrás después de poner la mano en el arado es apto del Reino de Dios.”
Mis hermanos, seguir a Jesucristo no es un título, es un estilo de vida. No es que tu tienes que cargar la Biblia de una manera específica para que digan que tu eres un cristiano. Seguir a Dios es un estilo diario donde la gente reconoce tu voz, donde la gente reconoce quién tu eres, donde el olor de Jesús va [inaudible] de tu vida a la sociedad. Y si queremos que el mundo y esta generación sea transformada tu y yo queremos ser parte de ese desafío. Es el tiempo de renovar el pacto con el Señor y decir, Señor, aquí estoy, yo quiero ser parte.
Gálatas capítulo 2, versículo 20, la palabra dice, “he sido crucificado con Cristo, ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí.” Lo que ahora vivo, lo que usted ve ahora no es lo que usted ve es lo que Dios formó en tu vida. No es lo que tu ves es lo que Dios ha formado en tu vida y preparando tu vida para alcanzar a esta generación. Lo que ahora vive en el cuerpo dijo Pablo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios que me amó y dio su vida por mí.
Josué hizo todo lo que pudo para asegurar de que el pueblo pudiera seguir siendo leal al Señor, fiel al Señor. Le dio una presentación clara de la mano protectora y misericordiosa de Dios. Desde el tiempo de Abrahán trajo la historia hasta ellos, hasta su propio tiempo. Les dio también una visión, ustedes pueden servir a Dios pero pueden escoger no servir a Dios.
Ellos tenían que escoger. No lo hizo por ellos. Cada uno de nosotros somos responsables por nuestras vidas, cada uno de nosotros vamos a responder delante del Señor. Josué cuestionaba su sinceridad cuando ellos dijeron a Josué, sí, Josué, vamos a seguir a Dios, vamos a seguir a Jehová. Estaban hablando con Josué, Josué los conocía. Josué sabía que no había mucha sinceridad en sus corazones. Basado en su decisión y las promesas de Dios hicieron un pacto. Josué dijo, ahora hacemos un pacto, ponemos una piedra y se formalizó y selló el compromiso y entonces Josué pudo morir en paz, habiendo agradado y servido al Señor por toda su vida.
Se ha propuesto usted y yo una meta similar de renovar el pacto? Está dispuesto hoy a hacer una renovación de pacto de la alianza con tu Dios, de reconocer su soberanía, su señorío? Estaría dispuesto a abandonar todos los ídolos de tu vida? tu puedes hoy identificar los ídolos de tu vida? te propones hoy en tu corazón servir a Jehová y solamente a él? Que no haya otros dioses en tu vida, que no haya otras preferencias en tu vida. Y esté seguro de que el diablo pondrá propuestas en tu camino pero sepa que las propuestas del diablo pueden servir como cáscara de banana para que tu te resbales.
Y a veces para que podamos lograr ese estilo de vida de victoria, ese estilo de vida de renovación del pacto, es necesario que tomemos decisiones y esas decisiones mis amados hermanos, siempre vienen con la responsabilidad de romper con todo lo que impide nuestro crecimiento y el conocimiento de Dios, romper con la idolatría, romper con el pecado oculto en nuestra vida.
Todo lo que tu piensas que puedes hacer cuando nadie te está viendo define tu carácter. Romper con la murmuración, romper con corazón desagradecido, Dios es un Dios santo. Él es santo. Ese mismo Dios santo está aquí en esta tarde y él quiere alcanzar tu corazón, quiere alcanzar tu vida, él quiere que tu hagas un pacto con él, de servir a él, solamente a él, que no importan las luchas, no importan las tempestades que van a venir sobre tu existencia. Tu te levantas y dices, Señor, I don’t care. Yo voy a seguirte a ti, solamente a ti.
Yo reconozco, Señor, que el diablo ha puesto propuestas en mi vida y mi existencia y hay una bandeja bonita de flores que no son coincidentes con tu propuesta de vida, yo voy a renunciarlo, Señor, yo quiero servir solamente a ti.
Yo no quiero salir de aquí hoy sin dar la oportunidad a aquellos que dicen, yo quiero hacer un pacto hoy con el Señor. Yo he vivido hasta aquí en mi vida, en mi existencia, y he conocido la bondad del Señor. Reconozco que Dios me ha atacado con su bondad. Como escuchamos hoy de Vanessa, me ha golpeado con su bondad, me ha golpeado con su amor. Pero hoy yo quiero hacer un pacto de fidelidad con Dios y de servir solamente a él y a nadie más.
Si tu haces ese pacto con Dios te invito a ponerte de pie a donde tu estás. Aleluya! Yo quiero preguntar si hay alguien también aquí que hasta el día de hoy nunca hizo un compromiso con Dios de decir, Señor, yo voy a seguirte a ti. Hasta hoy no has entregado tu vida a Jesús para un compromiso fiel y de servir a él y solamente a él. Y hoy decides entregar tu vida al Señor, qué te parece que tu salgas de tu lugar y vengas aquí adelante? Queremos orar por tu vida, aquellos que deciden entregar la vida a Jesús. Hay alguien aquí en esta tarde que dice, sí, pastor soy yo. Yo he probado la bondad y la fidelidad de Dios y mi reconocimiento a esta grandiosidad yo quiero entregar mi vida al Señor, hay alguien aquí? en el nombre de Jesús te invito a que salgas del lugar y vengas aquí al frente, aquí adelante. Queremos orar por ti en el nombre de Jesús.
Alguien que esté en el balcón o aquí a mi izquierda, en el centro, a la mano derecha. Aleluya! Aleluya! Señor, aquí está un pueblo parado delante de ti, un pueblo que dice, yo me comprometo y renuevo el pacto contigo hoy, Señor. Recíbelo. Recibe nuestras vidas con un olor suave a tus narinas, agrádate de nosotros. Dígale al Señor, Señor, agrádate de mí. Diga al Señor, permite que mi vida sea un olor, un perfume a tus narinas. Recíbelos, Señor. Recibe nuestras vidas.
El pacto que hacemos contigo hoy no es un pacto con hombres, es un pacto contigo, Señor. Nos asociamos a la verdad, nos divorciamos de la mentira, nos asociamos, Señor, con todo lo que es santo, con todo lo que es puro, con todo lo que es verdadero en el nombre de Jesús. Y ayúdanos a seguir, Señor, y a proseguir y a influenciar a esta generación con tu poder para honra y para gloria de Jesús. Iglesia del Señor, alaba a tu Dios.