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Mirando más allá

Y el SEÑOR dijo a Abram después que Lot se había separado de él: "Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente." Génesis 13:14
Pongan la mira (la mente) en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Colosenses 3:2
Nancy G. Marquez

Autor

Nancy G. Marquez

Resumen: Poner la mira en las cosas de arriba significa enfocar nuestra visión en las cosas espirituales y no en las terrenales, mirar con los ojos de la fe y no con los físicos, y tener una visión centrada en propósito, guiada por la necesidad y que involucre a la gente. Debemos aprender a mirar más allá de las montañas, a no conformarnos con nuestra forma de vida actual y a tener una visión amplia que nos permita ver la victoria y la bendición que nos espera. Dios busca gente con visión periférica, que pueda mirar a su alrededor y también a las alturas para buscar las respuestas.

Se dice que en cierta ocasión un pollito acababa de salir de su cascarón, y cuando salió se puso a mirar todo lo que estaba a su alrededor. Cuando miró a la derecha, vio los matrimonios destruyéndose; cuando miró a la izquierda, vio a los jóvenes perdidos en la corrupción del mundo; cuando miró hacia el frente, vio el abuso en contra de los niños; cuando miró hacia abajo, vio que la maldad estaba consumiendo la tierra. Así es que el pollito miró hacia atrás y vio el cascarón de donde había salido y corrió a refugiarse en el, como si no quisiera haber nacido. Muchas veces eso es lo que hacemos, nos encerramos en el cascarón del temor, porque se nos olvida mirar hacia arriba, de donde viene nuestra esperanza.

En este día podemos preguntarnos, ¿que significa poner la mira en las cosas de arriba y no en las cosas de la tierra? A esta interrogante podemos responder de la siguiente manera; poner la mira en las cosas de arriba y no en las de la tierra significa que:

#1. Debemos enfocar nuestra visión en las cosas espirituales y no en las cosas terrenales.

Me temo que en este día muchos lentes tienen que ser ajustados porque se han desenfocado mirando las vanidades ilusorias de este mundo. Cuando hablamos de vanidades estamos hablando de algo vano, algo que no tiene peso. Al estar mirando las cosas que no tienen peso, nos crea ansiedades y temores.

#2. Debemos mirar con los ojos de la fe y no con los ojos físicos.

Mirar las situaciones que nos rodean con los ojos de la fe, es mirar bajo el lente de Dios; y aunque las circunstancias nos dicten lo contrario, podamos estar seguros de lo que Dios nos ha dicho. Tenemos que mirar con la visión de Dios. No nos vaya a pasar como el pollito de la ilustración.

¿Qué es poner la mira en las cosas de arriba?

  1. Es mirar más allá de lo que tenemos de frente.

  2. Mirar más allá de lo que nos rodea, de las circunstancias externas; más allá del sufrimiento, de los obstáculos y de las pruebas.

  3. Es mantenernos como Moisés, "que se mantuvo, como viendo al invisible" (Heb. 11:27)

  4. Es mirar con una visión espiritual. Es Tener la visión que Dios quiere que tengamos.

¿Que es visión?

Visión es tener la habilidad de ver las cosas como deberían ser y no necesariamente como se ven en el momento presente. La visión tiene varias características:

  1. La visión se enfoca en el futuro: Visión no es mover el pasado hacia el futuro. Si lo que nosotros estamos haciendo en el momento presente es suficientemente bueno para nuestro futuro, entonces no tenemos visión. Solamente lo que tenemos es memorias que tratamos de revivir, cambiando los métodos, pero haciendo lo mismo. Dios quiere que hagamos cosas diferentes, porque vivimos en una sociedad cambiante. La Biblia tiene un enfoque futurístico, que nos fuerza a mirar más allá. La Palabra de Dios nos reta de tal manera, que nos vemos obligados a desarrollarnos, si queremos hacer la diferencia en las próximas generaciones.

  2. La visión es centrada en propósito: Nuestro propósito responde a la pregunta de ¿por qué yo existo? La visión formula un plan de acción para llevar a cabo ese propósito de existencia. El propósito nunca cambia, pero la visión cambia porque las necesidades cambian.

  3. La visión es guiada por la necesidad: La visión ve la necesidad y se mueve a llenarla. La visión no es neblina, no es un espejismo, no son sueños en la noche. Crece según surgen las necesidades y provee oportunidades para hacer el impacto. Ve las necesidades como oportunidades para hacer un cambio que afecte aun a las generaciones futuras. La iglesia necesita personas visionarias, que hayan aprendido a mirar con los ojos del espíritu, bajo el lente de Dios, y que se atrevan a llenar las necesidades para hacer la diferencia.

  4. La visión envuelve a la gente: Dios realiza el trabajo, pero con la gente. No le encarga este trabajo a los ángeles, sino a seres humanos. Se necesitan personas con consistencia, confiables, que sepan enfrentarse a los retos, que liberten sus dones, que vean la necesidad y se muevan en fe a llenarla.

La Palabra de Dios nos enseña, que cuando hombres y mujeres de Dios, ponían su mirada en las cosas de arriba obtenían grandes bendiciones y obtenían la victoria; como por ejemplo, Moisés. Deuteronomio 2: 3 declara que Dios le dice a Moisés que debía salir con el pueblo de ese monte en que se encontraban hacía mucho tiempo. Ellos se encontraban en la región del monte de Seir. Estaban cómodamente establecidos allí. Pero mas allá de las montañas encontrarían una tierra prospera, que fluía leche y miel.

A veces nos encontramos como este pueblo; estancados en un lugar, cómodos en un sitio, conformes con nuestra forma de vida, porque no nos atrevemos a lanzarnos a alcanzar nuevos horizontes. Tal vez por temor a lo desconocido, o por temor al fracaso. Pero la bendición de Dios esta fluyendo en abundancia allá, en el lugar hacia donde nos esta inquietando a movernos. Solamente tenemos que alzar nuestra vista y mirar más allá de las montañas. Poniendo la mira en las cosas de arriba y no en las de la tierra.

Dios quiere que aprendamos a poner la mirada más allá; en las cosas de arriba, en las cosas espirituales, en las cosas que no se ven. Que aprendamos a mirar con los ojos de la fe. Que tengamos una visión amplia. Que miremos más allá de los obstáculos y veamos la victoria y la bendición que nos espera. Que miremos a los cuatro puntos cardinales, como lo hizo Abraham; sin limitaciones.

Dios esta buscando gente con visión periférica, como el águila, que puedan mirar a su alrededor, pero que también sepan mirar a las alturas, donde está Dios, y buscar allí las respuesta para sus interrogantes.

Devocional: Mirando más allá