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¡Acordaos de la Mujer de Lot!

Pero Lot titubeaba. Entonces los dos hombres los tomaron de la mano, a él, y a su mujer y a sus dos hijas, porque la compasión del SEÑOR estaba sobre él. Los sacaron y los pusieron fuera de la ciudad. Cuando los habían llevado fuera, uno le dijo: "Huye por tu vida. No mires detrás de ti y no te detengas en ninguna parte del valle. Escapa al monte, no sea que perezcas." Génesis 19:16
Acuérdense de la mujer de Lot. Todo el que procure preservar su vida (alma), la perderá; y todo el que la pierda, la conservará. Lucas 17:32-33
Nancy G. Marquez

Autor

Nancy G. Marquez

Resumen: La mujer de Lot se convirtió en una estatua de sal por aferrarse a las cosas materiales, mantenerse conectada al pasado, caminar detrás de Dios y hacer cosas a espaldas de Él. Como creyentes, debemos aprender del pasado, vivir el presente y estar entusiasmados por el futuro para evitar convertirnos en estatuas de sal.

Estar conectados al pasado, no nos deja disfrutar el presente y mucho menos nos coloca en una buena posición para lanzarnos al futuro. Es lamentable decir que muchas veces vivimos con un calendario presente, pero la fecha en nuestro calendario emocional indica fechas anteriores lo cual se llama "pasado". En cierta ocasión, nuestro Señor Jesucristo hizo una advertencia la cual está registrada en Lucas 17:32 y fue que nos acordáramos de la mujer de Lot. ¿Por qué esta mujer no debe ser olvidada, sino que debe ser recordada? ¿Qué debemos recordar de esta mujer? La respuesta es sencilla: Debemos recordar y no olvidar que esta mujer se volvió estatua de sal.

Permítanme someter ante ustedes algunos principios significativos:

  • El convertirse en estatua de sal, implica que se convirtió en una mujer inmóvil; su cuerpo se paralizó.

  • El convertirse en estatua de sal, implica que se convirtió en una mujer sin sentimientos, sin afecto, ni emociones, sin corazón y sin mente, sin alma.

  • El convertirse en estatua de sal, implica que se convirtió en una mujer sin espíritu para alabar a Dios, que en su misericordia la había rescatado a ella y su familia.

Al convertirse en estatua de sal: Su cuerpo, alma y espíritu dejaron de responder.

La mujer de Lot representa al creyente, a la iglesia, que es libertada del castigo eterno, y es salvada por la mano poderosa de Dios, pero que se convierten en ESTATUA DE SAL y no responden en obediencia a las directrices del Espíritu de Dios.

¿Por qué esta mujer, por qué el creyente, por que la iglesia caen en esta condición?

  • Se cae en esta condición cuando nos aferramos a las cosas de este mundo – Cuando nos aferramos a lo material, a lo temporero, a lo pasajero, a lo que se consume con el tiempo y con el uso. Todo lo que ella poseía, ahora se destruía (lo perdía) y esto causó tanto dolor, que prefirió desobedecer lo que Dios le había dicho: “No mires tras ti, ni pares en toda esta llanura” (Gén. 19: 17). Ella no pudo ver más allá. No pudo ver que la misma mano que los estaba salvando, era la misma mano que les iba a proveer mas adelante. A veces nos aferramos tanto a las cosas materiales y no podemos ver el favor de Dios delante de nosotros.

  • Se cae en esta condición cuando nos mantenemos conectados al pasado - Pensando en lo que hice o deje de hacer, pensando en lo que nos hicieron, pensando en quién nos abandonó. Mantenerse conectado al pasado, a lo que quedo atrás, nos lleva a una condición inmóvil, de no poder avanzar, de no poder lograr nuestros sueños, deseos, anhelos. Nos mantenemos estáticos y sin progreso.

  • Se cae en esta condición por estar caminando detrás y no a la par - Dios nos manda a caminar a la par con El. También a la par con el compañero/a que nos ha dado. Estar al lado, implica también, estar de acuerdo, en armonía. Es estar en la misma página con nuestro compañero/a y con Dios.

  • Caemos en esta condición cuando hacemos cosas a espaldas de Dios - “Miró atrás, a espaldas de el” (v.26). Caen en esta condición inmóvil esposos haciendo cosas a espaldas de sus esposas; esposas haciendo cosas a espaldas de sus esposos; hijos haciendo cosas a espaldas de sus padres; creyentes haciendo cosas a espaldas de sus líderes espirituales y a espaldas de Dios. Muchas de estas cosas ni se ven, o sea, no llegan a realizarse, sino que son motivaciones y agendas ocultas que hay dentro del corazón. Esto nos convierte en personas frías, sin sentimientos, ni emociones, sin afecto, sin vida; nos convierte en estatuas de sal. En personas sin dulzura en la vida, por cuanto nuestra consciencia nos acusa constantemente.

“Acuérdense de la mujer de Lot” - Esta advertencia debe quedar grabada como eco en nuestras mentes para que no caigamos en dicha condición. Como hijos de Dios no podemos estar viviendo en el pasado de nuestra historia. Lo que pasó ya pasó y tenemos que disfrutar el presente y tener buen ánimo para el futuro, porque lo mejor está por venir.

Un creyente determinado es aquel que aprende del pasado, vive el presente y se mantiene entusiasmado por el futuro.