El conocimiento que nos hace mejores

Faustino de Jesús Zamora Vargas

Autor

Faustino de Jesús Zamora Vargas

Resumen: La cultura posmoderna y sus postulados pueden desequilibrarnos y alejarnos de los principios cristianos. La tecnología y los medios de comunicación pueden ser obstáculos para nuestro crecimiento espiritual. Debemos renovar nuestras mentes y no saturarlas de basura mundana. La Palabra de Dios es clave para hacernos mejores y convertirnos en personas virtuosas. Debemos escuchar la voz amorosa y autoritaria de Dios y llenarnos de su sabiduría y enseñanzas. Debemos desechar la doble moral y llenarnos de Cristo para ser personas cada vez mejores y experimentar el gozo lindo de Dios.

La cultura de la posmodernidad y sus postulados, no solamente sobre la verdad, sino sobre muchos otros aspectos de la vida, tiende a desequilibrarnos y pretende amoldar a los cristianos a principios que en principio, debemos rechazar. El día a día nos impide en ocasiones tener verdaderos momentos de meditación sana y pensar en lo bueno por sobre cualquier otro pensamiento. La computación y sus ofertas, la literatura barata y la adicción a la novelería de amores desordenados que ofrece la televisión mundana, pueden convertirse en verdaderos obstáculos para nuestro crecimiento espiritual y para que los pensamientos que vienen de Dios no sean los que primen en nuestra mente, muchas veces cautivadas, es decir, esclavizadas a los residuos de la secularidad.

Dios nos llama a renovar nuestras mentes y a no saturarla de la basura que el mundo nos ofrece envuelta en papel de regalo y que genera como único resultado, pensamientos que nada tienen que ver con la virtud. ¡Claro que es difícil! ¿O acaso ha dicho Dios que la vida cristiana es un paseo por una carretera sin obstáculos?

Yo me imagino que una de las cosas que más tiene que aborrecer el Señor es la doble moral. Eso de andar con dos caras, una para complacer al mundo y otra para tratar de congraciarnos con Él, no es cosa de juegos para el Dios que quiere que llenemos nuestra mente de Él. Lo cierto es que a menudo vienen a nuestras mentes pensamientos impuros, indignos, nos llenamos de un conocimiento vano, intelectual; caemos en la trampa de creer que somos invulnerables a la contaminación y nos dejamos seducir por la ruleta multicolor de un juego que lleva inevitablemente a la muerte de lo más preciado que tenemos para ofrecerle a Dios: nuestro corazón.

La Palabra de Dios es la clave. Sócrates dijo una vez: Sólo es útil el conocimiento que nos hace mejores.

Y lo que nos hace mejores es la Palabra de Dios. Si dejamos entrar en nuestra mente la basura del mundo, nos convertiremos irremediablemente en basura también. El cristiano está llamado a definir e identificar los pensamientos que provienen del Señor y convertirlos en virtud personal es decir, en integridad, en dignidad, en bondad y honestidad. Dios puede hacerlo por cada uno de nosotros, pero antes debemos saber escuchar su amorosa y autoritaria voz.

La Biblia nos hace mejores. Llenarnos de su sabiduría y de sus enseñanzas, no sólo nos convierte en vencedores, sino en hombres y mujeres, en hijos e hijas de Dios, cada vez mejores, pues la Biblia contiene la mente de Dios y Dios quiere de sus hijos pureza de pensamientos que después se conviertan en acción.

Amados hermanos, ¡llenémonos de Cristo! Su amor fecunda la maravilla de una mente llena de todo lo que proviene de Él, es decir de todo lo bueno, de lo que es digno de su paternidad. Desechemos la doble moral que nos hace cristianos de ocasión y nos diluye el gozo lindo, deseable y sediento de llenar nuestra mente del único e incomparable Dios.

¡Que Él te bendiga!