El Rey Revelado

Isaías 42:6 • Mateo 17:5

Llamado en justicia, tu mano me sostendrá, Por mí velarás, mi alma descansará. Pacto para el pueblo, luz para las naciones, Antigua promesa, que rompe mis prisiones. En el monte santo, tu gloria al fin brilló, El velo caído, tu ser se reveló.

¡Oh, Jesús amado, deleite paternal! En tu voz la vida, la verdad total. Eres luz eterna, la promesa real, Servidor humilde, ¡Rey celestial! ¡Escuchémosle a Él! Su palabra es poder, El Hijo amado que nos hace ver.

No un martillo que quiebra, mas mano de bondad, Para el pábilo humeante, tu tierna piedad. Desde la nube santa, la voz resonó, "Mi Hijo es, amado, en Él Me complazco yo." Vestiduras blancas, más que el sol fulguró, La divinidad misma en carne se mostró.

¡Oh, Jesús amado, deleite paternal! En tu voz la vida, la verdad total. Eres luz eterna, la promesa real, Servidor humilde, ¡Rey celestial! ¡Escuchémosle a Él! Su palabra es poder, El Hijo amado que nos hace ver.

Moisés y Elías, su tiempo se cumplió, Solo tu Palabra, la que permanecerá. Tu voz nos guía, nos llena de tu amor, Doblamos la rodilla, ante ti, Señor. Tu luz reflejamos, tu amor al mundo damos, Servicio humilde es el sendero que andamos.

¡Oh, Jesús amado, deleite paternal! En tu voz la vida, la verdad total. Eres luz eterna, la promesa real, Servidor humilde, ¡Rey celestial! ¡Escuchémosle a Él! Su palabra es poder, El Hijo amado que nos hace ver.

¡A Él oíd! ¡La gloria es Suya! ¡Luz para siempre, Rey y Servidor! ¡Amén! ¡Amén!