Manos Extendidas

Salmos 140:12 • Santiago 2:15-16

En la prisa del día, un rostro, una voz Un gesto que pide, detiene mi andar Quizás una excusa, un desvío veloz ¿Por qué el corazón no quiere mirar? Pensando en lo mío, el tiempo es fugaz Un susurro me dice: "Hay algo más"

Dios sostiene al afligido, su derecho y su dolor Y nos llama a ser sus manos, a entregarle nuestro amor No es decir "vete en paz", si no hay abrigo ni pan Es la fe que se hace obra, la que nos hará cambiar

No es solo molestia, es una invitación A ver en el otro la misma canción Mirar a los ojos, con tierna atención Reconocer su gran dignidad Dejar de esperar un sentir que no está La alegría es un músculo que se ejercitará

Cuando extiendo mi mano, no solo doy de mí Soy un puente de Su gracia, Su reflejo aquí Y un ciclo comienza, de dar y de recibir Mi espíritu dispuesto a ser interrumpido Transformando el deber, en amor sostenido

Dios sostiene al afligido, su derecho y su dolor Y nos llama a ser sus manos, a entregarle nuestro amor No es decir "vete en paz", si no hay abrigo ni pan Es la fe que se hace obra, la que nos hará cambiar

Es la fe que se hace obra... Una obra de amor, de verdad. La alegría al dar, al mirar... Dios sostendrá, nos guiará.