Corazón de Siervo

Isaías 49:3 • Filipenses 2:5-7

Desde Pablo, siervo fiel, un eco resuena hoy Que el Maestro mismo, siendo Dios, Su gloria soltó No se aferró a Su poder, Su forma de esclavo tomó Humilde entre los hombres, Su gran amor nos mostró.

Y menguar yo quiero, para que Tú crezcas, Señor Mi vida un lienzo en Tus manos, un doulos de Tu amor Que Tu Voluntad sea mi guía, mi único anhelo, mi voz En cada paso que dé, que se vea solo a Dios.

Como instrumento frágil, me entrego a Tu querer Todo lo que creo valioso, lo considero un no ser Pues mi mérito es nada, Tu gracia me hace vivir Que mi ser se despoje, para que Tú puedas lucir.

Aunque Tu amor me dignifica, mi postura es rendición Obediente hasta la muerte, en completa sujeción No he hecho gran cosa, comparado a Tu perdón Que mi espíritu se postre en humilde adoración.

Y menguar yo quiero, para que Tú crezcas, Señor Mi vida un lienzo en Tus manos, un doulos de Tu amor Que Tu Voluntad sea mi guía, mi único anhelo, mi voz En cada paso que dé, que se vea solo a Dios.

Sí, que se vea solo a Dios... Un siervo, un esclavo, solo por Tu gran favor. Amén.