Plantados en Tu Casa

Salmos 92:13 • Efesios 4:1-3

Buscamos un reflejo, un eco de la voz, Un sitio que nos hable, que se parezca a nos. Queremos nuestros moldes, confort que nos dé paz, Olvidando al Maestro, Tu obra y Tu verdad. Venimos a la iglesia, por autocomplacer, Mas Cristo es el Señor, el único que hay que ver.

Oh, plantados en Tu casa, Señor, Floreceremos en Tus atrios, con Tu amor. Andemos dignamente, con humildad y fe, Guardando la unidad en el vínculo de la paz. Tú eres Rey y Señor, el centro de este andar, Nuestras vidas arraigadas, para siempre en Tu lugar.

Miramos las flaquezas, el error que pasó, Si el culto no nos mueve, la fe se quebrantó. Juzgamos las palabras, el gesto y el servir, Perdiendo la lección de un fiel perseverar. Mas Tú nos has llamado, en buenas y en maldad, A ser parte de Tu cuerpo, en santa eternidad.

Cuando la sombra intenta la unidad romper, Tú oraste que fuéramos uno, Tu Espíritu ha de vencer. No a nuestra propia medida, sino obra de Tu amor, Un lienzo de mil almas, reflejo de Tu honor. Fidelidad constante, promesa que perdura, En Tu amada Iglesia, nuestra senda más segura.

Oh, plantados en Tu casa, Señor, Floreceremos en Tus atrios, con Tu amor. Andemos dignamente, con humildad y fe, Guardando la unidad en el vínculo de la paz. Tú eres Rey y Señor, el centro de este andar, Nuestras vidas arraigadas, para siempre en Tu lugar.

Arráiganos, Señor, en el Espíritu de paz, Amando a Tu Novia hermosa, hasta el final llegar. Ya no buscando el ego, sino Tu gran valor, En esta comunión de santos, Tú eres el Señor.