Ezequiel 33:31 • Juan 6:26
Vienen a Ti, Señor, como Tu pueblo Se sientan a escuchar, mas tras lo ajeno van Buscan el pan que llena, la señal veloz Mas no la cruz que salva, ni Tu eterna voz. Como la multitud que vio el milagro Solo por el sustento, no por Tu calvario.
Yo no merezco nada, todo te lo debo a Ti Mi orgullo se quebranta, mi vida es para Ti No por lo que me das, sino por quien Tú eres Mi corazón te adora, acepta mi rendición.
Si la prueba llega, nos queremos ir Buscando bendiciones, sin querer sufrir Promesas de un camino, sin espinas que afrontar Mas Tu amor nos forma, nos invita a amar. Tu voluntad perfecta, no solo comodidad Incluye el sufrimiento, la santa santidad.
Mi tiempo y mi dinero, mi futuro y mi ser Mis fuerzas y mi anhelo, todo en Tu poder No tengo más derechos que el de servirte aquí Por Tu Hijo en la cruz, mi alma clama a Ti. Quebranta mi egoísmo, mi vana posesión Hazme un siervo humilde, en total devoción.
Yo no merezco nada, todo te lo debo a Ti Mi orgullo se quebranta, mi vida es para Ti No por lo que me das, sino por quien Tú eres Mi corazón te adora, acepta mi rendición.
Mi rendición, Señor... Quebrantado ante Ti... Todo te debo a Ti... Mi vida es para Ti... Amén.
¿Qué piensas sobre "No por lo que me das"?
La actitud de no merecer nada de parte de Dios, de debérselo todo al Señor, de estar totalmente sujetos al Señor es absolutamente clave en este tiempo...
Ezequiel 33:31 • Juan 6:26
El corazón humano alberga una tentación omnipresente: reducir al Creador del universo a una mera herramienta para el beneficio o la comodidad personal...
Ezequiel 33:31 • Juan 6:26
1. Introducción: La Crisis de la Piedad Utilitaria La intersección de lo divino y lo humano está plagada de un peligro persistente: la tendencia de l...
Haz clic para ver los versículos en su contexto completo.
