Los Hijos de Dios

Salmos 147:14 • Mateo 5:9

Al umbral de un año nuevo, el alma suele dudar Entre el miedo al futuro y las ganas de esperar Pero hay una roca firme donde puedo descansar El Arquitecto Divino hoy viene a asegurar No entramos vacíos, ni falta provisión Sus manos sostienen nuestra propia nación Él cuida la entrada, protege el hogar Y con gracia segura nos viene a saciar

Él pone en tus fronteras la paz que no termina Te sacia con el trigo de su cosecha divina No es para esconderla, es para compartir La "empresa de familia" es sanar y construir Bienaventurados los que siembran la unión Porque ellos serán llamados los hijos de Dios

Aunque el mundo lejo sufra y no pueda yo ir Hay un reino aquí cerca que debo construir En la mesa del trabajo, al colega levantar Cargar con su peso, ayudarle a llegar Y al volver a la casa, donde el amor es real Que el esposo se detenga, que lo urgente sea escuchar Que la esposa de calma al temor de proveer Respeto y confianza, ver la fe renacer

Él pone en tus fronteras la paz que no termina Te sacia con el trigo de su cosecha divina No es para esconderla, es para compartir La "empresa de familia" es sanar y construir Bienaventurados los que siembran la unión Porque ellos serán llamados los hijos de Dios

Si he sido alimentado con pan celestial Debo ser instrumento de un amor real Llenarme de Su gracia hasta desbordar Y en los grietas del alma, Su paz derramar ¡Pacificadores! ¡Hijos de la luz! Siguiendo los pasos del mismo Jesús

Él pone en tus fronteras la paz que no termina Te sacia con el trigo de su cosecha divina No es para esconderla, es para compartir La "empresa de familia" es sanar y construir Bienaventurados los que siembran la unión Porque ellos serán llamados los hijos de Dios

Hijos de Dios... Llenos para desbordar Con el mejor trigo Y su perfecta paz