Legado

Deuteronomio 6:6-7 • Efesios 6:4

Vivimos corriendo en un mundo de prisa Donde el reloj nos roba la risa La ciudad intenta apagar la señal De ese amor profundo, de ese lazo vital. Pero ser padre no es un rato libre Ni un pasatiempo cuando el alma vibre Es misión de vida, entrega total Para formar en ellos un cimiento real.

Y estas palabras que hoy te mando Estarán guardadas en tu corazón Las repetirás con amor y con mando En cada paso, en cada rincón. Al sentarte en casa y al caminar Al cerrar los ojos y al despertar Enséñales siempre con tu vivir El camino eterno que han de seguir.

Hay que crear el momento, buscar la ocasión Una cena juntos, abrir el corazón No provoques su ira, dales la paz Instruye con calma, quita el disfraz. Queremos hijos que amen la luz Humildes y fuertes, cargando su cruz Misericordiosos, con hambre de ser El reflejo vivo de un gran renacer.

Miramos al cielo buscando el modelo Pues Dios es el Padre que nos da consuelo Él nos disciplina con gracia y verdad Nos muestra la senda de la libertad. ¡Qué gran privilegio verlos crecer! Jugar el papel, aunque sea pequeño De amar como Dios, y ayudarles a ver Que su vida es parte de un gran diseño.

Y estas palabras que hoy te mando Estarán guardadas en tu corazón Las repetirás con amor y con mando En cada paso, en cada rincón. Al sentarte en casa y al caminar Al cerrar los ojos y al despertar Enséñales siempre con tu vivir El camino eterno que han de seguir.

Diligente... enseñaré. Mi tiempo y mi vida... invertiré. Al andar por el camino (los guiaré). Al llegar a casa (los amaré). Disciplina y amor... Como lo hace el Señor.