Abrazando el trabajo como un camino de discipulado

Dr. Ernst Diehl

Autor

Dr. Ernst Diehl

Resumen: El trabajo es una oportunidad para el discipulado y una expresi贸n pr谩ctica de nuestra fe. Todas las tareas, incluso las m谩s peque帽as, tienen importancia y forjan nuestra identidad. Debemos buscar la gu铆a y la ayuda de Dios en todas nuestras tareas y permitir que nuestro trabajo nos moldee en seguidores de Cristo m谩s plenamente formados.

Al comenzar, cuando Dios se presenta a nosotros, se revel贸 como un trabajador. Esto puede resultar sorprendente, ya que a menudo asociamos a Dios con grandeza y majestuosidad. Sin embargo, las primeras p谩ginas de la Biblia nos muestran que Dios no teme remangarse y participar en el acto de la creaci贸n. Molde贸 la tierra, habl贸 y dio existencia a galaxias, e invit贸 a la humanidad a participar en el proceso creativo. La revelaci贸n inicial de Dios nos ense帽a que el trabajo y el servicio tienen un gran valor a sus ojos.

Reflexionando sobre nuestra propia actitud hacia el trabajo, es posible que nos encontremos en diferentes posiciones. Algunos de nosotros simplemente nos las arreglamos para sobrevivir, esperando que nuestro trabajo so帽ado se materialice, mientras que otros est谩n escalando la escalera corporativa o anticipando ansiosamente la jubilaci贸n. A veces, el trabajo puede parecer mon贸tono y agotador, como una tarea que nos agota la vida.

Sin embargo, quiero invitarnos a percibir el trabajo como algo m谩s que un medio de subsistencia. Es una oportunidad para el discipulado, un campo donde nuestra fe encuentra expresi贸n pr谩ctica. Ya sea que nuestro trabajo sea remunerado o no, realizado en el hogar o en una oficina bulliciosa, para un jefe o para nuestras familias, todo tiene importancia. Incluso las tareas aparentemente poco destacables, como hacer c谩lculos, cambiar pa帽ales, asistir a reuniones virtuales o gestionar correos electr贸nicos, tienen significado. En nuestro trabajo se forja nuestra verdadera identidad y nuestras creencias se transforman en acci贸n.

Hoy, recordemos que no hay "trabajos de transici贸n" a los ojos de Dios. El trabajo que tenemos ante nosotros en este mismo momento es el trabajo m谩s importante en el que podemos participar. No es necesario amar nuestro trabajo para practicar la fidelidad, ni debemos despreciarlo para ejercer la disciplina. Lo que realmente importa es dar lo mejor de nosotros en todo lo que se nos ha confiado hoy.

Mientras nos embarcamos en nuestras tareas diarias, busquemos la gu铆a y la ayuda de Dios. Permitan que nuestro trabajo se convierta en un medio a trav茅s del cual crezcamos como disc铆pulos de Jes煤s. Cada interacci贸n, cada esfuerzo y cada momento pueden ser una oportunidad para ejemplificar Su amor, gracia e integridad.

Que nos acerquemos a nuestro trabajo con una perspectiva renovada, reconoci茅ndolo como un camino hacia el discipulado. Aceptemos los desaf铆os, busquemos la presencia de Dios y permitamos que nuestro trabajo nos moldee en seguidores de Cristo m谩s plenamente formados.