Entrevista Dr. Miranda : Cual son las 3 oraciones mas importantes para el año?

Dr. Roberto Miranda

Autor

Dr. Roberto Miranda

Resumen: El autor resalta la importancia de mantener una alta vida espiritual y ser fieles a la palabra de Dios como prioridad en la iglesia. También pide que su iglesia sea un modelo para otras congregaciones y una presencia activa en la comunidad, contribuyendo al mejoramiento de los problemas sociales. Sin embargo, advierte que la iglesia debe resistir la tentación de comprometer sus valores distintivos al cooperar con el mundo secular.

Para mi uno de los versículos más fundamentales de la vida cristiana es la palabra de Jesucristo que dice “buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y las demás cosas vendrán por añadidura”. Otro versículo que yo creo que está relacionado con esa palabra es aquel en el Antiguo Testamento que dice que “no es con espada, ni con ejércitos sino con mi espíritu”, dice el Señor.

Estos dos versículos tienen algo en común y es que nos invitan a mantener la mirada puesta en las cosas espirituales como la base de todo lo demás. Si nuestra vida espiritual, si nuestro nivel de unción espiritual está en la medida en donde debe estar, generalmente las demás cosas van a ir cayendo en su lugar poco a poco.

Por eso una de las peticiones más importantes que yo siempre tengo para el Señor y para mi iglesia es que nuestra iglesia siempre pueda mantener sus perspectivas y sus prioridades correctamente ordenadas. Que nuestra iglesia no se enamore tanto de sus programas o de sus recursos o de la gente que viene, o de su reputación, que se olvide de que lo más importante es cómo está mi relación con Dios y con el espíritu santo.

Mi gran deseo es que nuestra iglesia siempre pueda mantenerse en un nivel alto de espiritualidad, que nos mantengamos fieles a la palabra de Dios, que sea una congregación donde la palabra del Señor corra libremente, donde haya una doctrina sana, una doctrina que esté afín con los valores y las enseñanzas de la palabra de Dios porque ese es el nivel, ese es el punto de referencia para todo lo demás.

Si una iglesia se mantiene cerca de la palabra del Señor entonces eso quiere decir que su prioridades, sus programas, su misión, su visión, sus estrategias van a estar gobernadas y determinados por el contenido de esa palabra y si una iglesia está en afinidad con los valores del Reino de Dios esa iglesia va a ser prosperada. Así que mi petición, siempre para mi congregación y para mi mismo es “Señor ayúdanos a mantenernos centrados en tu palabra y en tu espíritu con una temperatura alta espiritualmente”.

Eso me recuerda la palabra del Apóstol Pablo que dice que tenemos que ser fervientes en el espíritu y la palabra en el griego original es cubierto de fiebre, la idea es que nos mantengamos apasionados con el Reino de Dios, que no nos acostumbremos tanto a las bendiciones y al lenguaje y a las imágenes del Evangelio que ya lo demos por sentado, como que dejemos de verlo como algo nuevo, bello, interesante, apasionante.

Por lo tanto esa idea de que cuando nosotros oramos, oremos siempre porque el Señor mantenga nuestra iglesia a un alto nivel de vida espiritual, llena de los dones del espíritu santo, evidenciando también el fruto del espíritu santo, porque una cosa es tener la unción y el poder de Dios y otra cosa es tener carácter de Jesucristo.

Esas dos cosas son complementarias y muy importantes, el poder del espíritu santo pero también el fruto del espíritu santo, que haya un nivel alto, un sentido de santidad delante de Dios.

Dios demanda que la iglesia viva diferente a como vive el mundo. La palabra dice que no nos conformemos a este siglo, a esta cultura sino que más bien seamos transformados por medio de la renovación continua de nuestro entendimiento. Es decir hay un llamado a vivir en una forma diferente a como viven los que no conocen al Señor. Todo esto tiene que ver con el área de el espíritu, la vida espiritual.

Otra cosa que me parece muy importante para orar para nuestra iglesia, es que nuestra iglesia pueda ser un modelo para otras Congregaciones y esto no en una forma orgullosa, ni como queriendo mostrar León de Juda porque algo que yo siempre trato de confesar es que nosotros somos una iglesia como cualquier otra. necesitados de la gracias del Señor, con nuestras grandes imperfecciones y grandes necesidades de que el Señor siempre nos esté tocando, y transformando y perdonando y tolerando.

Eso me gusta confesarlo porque es la verdad y nos mantiene protegidos de los ataques del enemigo que siempre está buscando orgullo para usarlo como excusa para atacar una congregación o un ministerio. Pero si por nuestro deseo de bendecir el Reino de Dios. Tenemos ese deseo de ser ejemplo para otras iglesias.

Hay muchas iglesia hispanas que no tienen los recursos que nosotros hemos recibido y, gloria al Señor por eso, y que necesitan modelaje, necesitan ver como Dios se está moviendo en ciertos ministerios. Yo creo que en cada ciudad debe haber cierto número de ministerios que sirvan como puntos de referencia, así como hay “Teaching hospitals”, hospitales que se usan para que vengan estudiantes de medicina y aprendan a practicar la medicina en un contexto de excelencia y de gran altura profesional, así también debe haber Teaching churches, iglesias madres, iglesias maestras que ejemplifiquen los mejores valores del Reino de Dios y que puedan transferir su unción y su dotación a otros ministerios y que por su calidad de vida, porque eso es muy importante, por su amor por el Señor, por su excelencia administrativa, por su capacidad para abrazar diferentes sectores de la comunidad y ser una presencia visible y activa en la comunidad, que puedan inspirar a otras iglesias, y otros ministerios para hacer lo mismo. Hay muchos pastores, muchas iglesia que están aislados y están aprendiendo a ser iglesia o a ser ministros por su propia cuenta, descubriendo las cosas, experimentando, fracasando, dando tumbones, llegando a callejones sin salida y retrocediendo para encontrar el camino y qué bueno es cuando encuentran recursos, modelos, ‘discipuladores’ que los ayuden a caminar ese camino del aprendizaje ministerial con más rapidez. Así que una de las cosas que podemos pedirle al Señor es que nos ayude siempre con relación a ser sal y luz, no solamente en el mundo sino también aún dentro del Reino de Dios.

Una tercera cosa que me gustaría también que pidiéramos es que el Señor nos ayude a ser una presencia activa en la comunidad por eso quiero decir que el mundo allá afuera pueda ver a nuestra iglesia como una iglesia que no solamente está ocupada por entrar la gente a la iglesia y quitarles el dinero, y entretenerlos con un programa cada domingo, sino que vean a la iglesia como una institución que está involucrada en la vida de la comunidad y sus crisis, en sus retos, en sus luchas de día en día, en los problemas sociales de la comunidad y que esté contribuyendo en una forma significativa al mejoramiento de esos problemas, en áreas por ejemplo, como la juventud y sus problemas educativos, y sus problemas morales, sociales; en el área de vivienda; en área política promoviendo que la gente vote, que se involucre en los procesos sociales y políticos de la ciudad, relacionándose con los alcaldes y los concejales y las agencias sociales, siendo un recurso para esas agencias que están tratando también de ayudar a nuestra comunidad.

Es decir a la iglesia Dios le ha dado autoridad, le ha dado acceso a miles de personas, le ha dado una voz que es escuchada y esos recursos necesitan ser aportados, no solamente para meter la gente al Reino de los Cielos eternamente, sino también para ayudarlos mientras están aquí en la tierra, a vivir vidas productivas y que la iglesia pueda ser un recurso para esas personas que, quizás de una perspectiva secular, están tratando de hacer el bien, pero que de todas maneras son importantes elementos de bendición a la comunidad.

Debe haber cooperación entre la iglesia y esas agencias seculares, entonces es importante que Dios nos ayude y eso es un proceso en el cual nos hemos lanzado y hemos tenido ciertos niveles de logro, pero todavía nos falta mucho terreno por caminar.

Y también es un terreno muy peligroso porque al colaborar con el mundo muchas veces el mundo quiere usar nuestros recursos pero también quiere que nosotros cambiemos nuestra forma de ver las cosas, y que cedamos nuestros valores. El mundo y la comunidad secular ve las cosas muy diferentes a como las ve la iglesia, entonces muchas veces el mundo viene a la iglesia y dice ayúdenos y apórtennos pero en nuestros términos y conforme a los valores que nosotros creemos que son legítimos, y muchas veces la iglesia en su sano deseo de ser de bendición al mundo, tiende a sacrificar muchos de sus valores distintivos y poco a poco irse erosionando de sus compromisos con los valores del Reino de Dios.

Hay que tener mucho cuidado porque tenemos que dejarle saber al mundo que estamos dispuestos a ser de bendición pero no nos vamos a dejar cortar, no nos vamos a dejar cambiar en nuestro entendimiento de la realidad humana, al contrario nosotros tenemos un entendimiento que el mundo necesita, que es el entendimiento que nos depara la palabra de Dios y el espíritu santo. Así que siempre hay una tensión allí, al tener que cooperar con el mundo secular hay un canto de la sirena que trata de arrastrarnos hacia el mundo y tenemos que resistirlo definitivamente. La iglesia de Cristo a través de los siglos no ha sido totalmente exitosa en mantener esa atención pero tenemos que tratar de hacerlo.

De nuevo, para resumir, las oraciones de nuestra iglesia deben dirigirse siempre primero a que Dios nos ayude a mantenernos en cercana afinidad con los valores del Reino de Dios, siempre poniendo lo espiritual como prioridad. En segundo lugar, que Dios nos ayude a ser un modelo en el sentido más positivo de la palabra, un ejemplo y una fuente de recursos y de bendición para otros miembros del Reino de Dios, iglesias y ministerios; y en tercer lugar, que nuestra iglesia pueda ser una ayuda, un recurso involucrada íntimamente con los retos y con las luchas y los problemas que confronta nuestra comunidad y que sea vista como un amigo, una amiga de la comunidad.