La guerra espiritual es una realidad en la vida del creyente

Dr. Roberto Miranda

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Dr. Roberto Miranda

Resumen: Jabes pide a Dios que lo libere del mal al final de su oración, reconociendo que el mal siempre persigue a los hijos de Dios. La guerra espiritual es una realidad en la vida del creyente, y es importante aprender a hacer guerra espiritual para proteger nuestras bendiciones y nuestras vidas. Jabes pide a Dios que neutralice lo que su nombre implica en su vida, y Dios honra su petición concediéndole prosperidad, protección y bendiciones. Como hijos de Dios, tenemos derecho a pedirle a Dios las mismas peticiones que Jabes le pidió y recibir una respuesta positiva.

Quiero tocar la última petición que le hace Jabes a Dios en esta oración tan maravillosa donde Jabes le dice: "si me libraras de mal", eso es lo último que Jabes le pide al Señor ¿no? "si me libraras de mal".

El mal siempre persigue a los hijos de Dios. La Biblia nos aconseja que seamos sobrios y velemos porque nuestro adversario el diablo anda como león rugiente buscando a quién devorar. En la oración del Padre Nuestro Jesús dice: "Y líbranos del mal" o líbranos del malo que es Satanás, y continuamente hay esta idea de que nosotros estamos en guerra espiritual contra poderes que quieren hacer daño a nuestra vida y que quieren obstaculizar nuestro camino e impedir nuestro progreso, y robarnos las bendiciones que Dios tiene para nosotros.

Las acechanzas del diablo de las cuales habla el Apóstol Pablo también están dirigidas precisamente hacia hacernos tropezar y entonces obstaculizar esa vida de prosperidad y de bendición que Jabes pide. Yo creo que por eso Jabes dice: "Y si me libraras de mal" como para cerrar la serie de peticiones que él le ha presentado al Señor porque es como que Él quiere cerrar la puerta de atrás también para que el diablo no pueda venir y hacerle daño en alguna manera y que él pueda retener las bendiciones que Dios le ha de dar.

La guerra espiritual es una realidad en la vida del creyente, tenemos que aprender a hacer guerra espiritual para proteger la vida espiritual que Dios nos ha dado, Sus bendiciones y proteger la vida de nuestros seres queridos, nuestros ministerios, nuestro trabajo, nuestra salud, el mal quiere robar nuestras bendiciones y destruirnos.

Por eso la Biblia también dice que nuestra lucha no es contra carne ni sangre sino contra principados y potestades, contra esas huestes de maldad que se mueven en los lugares celestiales, por lo cual debemos vestirnos de toda la armadura de Dios. Esa dimensión de guerra de la vida cristiana es tan importante y muchos cristianos desgraciadamente no le ponen la suficiente atención a la dimensión oscura de la existencia, y a veces hasta creen que eso es superstición y que no necesitamos hablar acerca de eso.

Déjeme decirle que en mi experiencia bregando con las personas endemoniadas y con el ministerio de la liberación yo he aprendido que el mal es una realidad y que tenemos que cubrirnos con la sangre de Cristo, y aprender a rebatir los ataques del diablo por medio de oraciones de poder, y aprender a reprender al enemigo, y tomar la autoridad que Dios nos da.

Entonces es importante ¿no? esa dimensión de guerra espiritual es un área clave de la vida, esa guerra que tenemos que ejercer todos los días en una manera muy natural, no en una manera obsesiva ni compulsiva, ni ansiosa, sino natural es lo que nos permite guardar y proteger nuestros hijos, nuestra propiedad, nuestra salud, nuestras finanzas.

Es interesante que Jabes dice "para que no me dañe el mal." La palabra dañe en el hebreo original se refiere a dolor, es decir "para que no me cause dolor" y es interesante que Jabes se está refiriendo a su propio nombre, es decir a su pasado doloroso y está diciendo "Señor si Tú me guardaras del mal para que no se cumpla esa naturaleza negativa que mi nombre sugiere en mi vida." Es como que él quiere una contradicción de su nombre.

Yo titularía esta serie de mensajes así: "Una contradicción de su nombre" porque lo que Jabes está pidiendo a Dios es que Dios contradiga y neutralice lo que su nombre implica en su vida. Y por eso al final de su oración, y podemos entender entonces por qué es tan importante que el nombre de Jabes lo condenaba a una vida de dolor, y entonces toda su oración está diseñada explícitamente.

Aquí no se nos dicen tantas palabras pero es una guerra contra el dolor, el fracaso, la negatividad, el mal, y al final de su oración Jabes dice: para que no me cause dolor ni dañe mi vida. Gloria a Dios que esa oración termina con una Palabra muy positiva, Dios le concedió lo que le pidió porque Dios honra las peticiones como la de Jabes.

¿Cómo habrá sido yo me pregunto, de ahí en adelante la vida de Jabes? Podemos imaginárnosla en detalle. Ciertamente habrá sido todo lo contrario de lo que hasta ese momento habrá experimentado con todos los elementos de prosperidad, protección bendición abarcadora que él le había pedido al Señor, ojalá que así sea nuestra vida.

Si tú eres un hijo de Dios, si estás caminando bajo la aprobación de Dios a través de Cristo Jesús tienes todo el derecho de pedirle al Señor las mismas peticiones que Jabes le pidió y recibir la respuesta positiva. Que Dios te bendiga y hasta nuestra próxima serie de mensajes, me despido de todos ustedes en el amor de Cristo Jesús, su amigo y Pastor Roberto Miranda, Dios les bendiga.