
Autor
Dr. Roberto Miranda
Resumen: Jabes soñó despierto y pidió específicamente la bendición de Dios, el ensanchamiento de su territorio, la protección de la mano de Dios y la liberación del mal. La petición de la bendición es importante porque permite caminar bajo el signo de aprobación de Dios y adquirir una señal de positividad y prosperidad en la vida. La obediencia a Dios trae bendiciones y Jabes pide vivir bajo esa señal de bendición en su vida. Los hijos de Dios pueden esperar eso y tienen derecho a pedir por eso en sus oraciones. La vida de José es un ejemplo de cómo la presencia de bendición de Dios puede afectar todo lo que uno toca. Vivir bajo la expectativa de la bendición de Dios puede cambiar el curso de la vida.
Jabes se atrevió a soñar despierto. El 'Oh' de Jabes es una exclamación profunda que demuestra profundidad, pasión, visualización de un futuro alternativo, urgencia, rebeldía contra el pasado negativo que él estaba viviendo y deseo ardiente de un futuro diferente.
Es importante que nosotros también ejerzamos ese tipo de capacidad para ver las cosas que estamos deseando de parte de Dios, para soñar despiertos, y eso es parte de la efectividad de una vida creativa y una vida efectiva y de poder en la oración.
Jabes invocó al Dios de Israel, diciendo: "¡Oh, si en verdad me bendijeras, ensancharas mi territorio, y Tu mano estuviera conmigo y me guardaras del mal para que no me causara dolor!" Y Dios le concedió lo que pidió. (1 Crónicas 4:10)
Entonces Jabes dice "Oh" primeramente y después dice "si me dieras bendición". Fíjese que hay cinco cosas o cuatro cosas que él pide: Bendición, ensanchar su territorio, si la Mano de Dios estuviera con él y que lo librara del mal. La primera petición que él hace específica es: si me dieras bendición.
Yo creo que cada una de esas peticiones que él hace no es simplemente una petición alternativa de la misma cosa sino que son cosas diferentes que él le pide. Lo primero que digo aquí es la importancia de ser específicos en nuestras oraciones y de dividirlas en las partes constituyentes, y de presentárselas al Señor una por una.
Lo primero que Jabes pide es "si me dieras bendición" ¿no? si me dieras bendición. Yo veo esto como una petición de que Dios le concediera a Jabes el privilegio de caminar bajo el signo de aprobación, el signo benévolo como la luz verde de Dios sobre su vida.
Yo pienso en lo que dice el salmista David en el Salmo 23 cuando dice: "Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida." Como parte de esa herencia de que Jehová es su Pastor, el salmista se ve a sí mismo como que la bendición lo persigue, la bendición es su aliado y se pega a él, el signo de Dios está sobre él y el es prosperado. Entonces esa petición de Jabes es como una petición que abarca las demás bendiciones específicas, si mi vida fuera prosperada por Ti y si yo viviera mi vida, en vez de un signo negativo, se cambiara a un signo positivo.
Yo creo que aquí hay algo muy importante y es que, tenemos que recordar que cuando estamos en Dios, cuando Dios aprueba nuestra vida por medio de Su Hijo Jesucristo, cuando entramos en esa familia espiritual que Cristo hace posible, nuestra vida adquiere una señal de positividad y prosperidad que de otra manera no la tendría.
El hijo de Dios es prosperado, es bendecido y yo creo esto aunque a veces se exagera un poco y sabemos que han habido distorsiones de este hecho, pero déjeme decirle que si usted vive en Cristo Jesús, es un hijo de Dios, vive una vida aprobada por Dios, su vida va a prosperar y usted va a ser bendecido al nivel físico, a nivel emocional, a nivel de su trabajo, a nivel de su matrimonio.
Es lo que yo veo en el Libro de Deuteronomio capítulo 28 donde Dios le habla a Israel acerca de las bendiciones de obedecerlo, y mire cómo dice aquí, dice: "Acontecerá que si oyeres atentamente la Voz de Jehová tu Dios para guardar todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios" mire las consecuencias de la obediencia, "te exaltará por sobre todas las naciones de la tierra" se está dirigiendo a Israel "y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán" en otras palabras estas bendiciones te van a perseguir y te van a alcanzar, "si oyeres la Voz de Jehová tu Dios." Mire la lista, es demasiado larga pero le aconsejo, lea el capítulo 28 de Deuteronomio, muy revelador acerca de las bendiciones que vienen con la obediencia, las bendiciones y las maldiciones que vienen con la desobediencia y ciertamente Israel ejemplifica esto muy bien, pero también eso nos cabe a nosotros.
Dice: "Bendito serás tú en la ciudad y bendito tú en el campo; Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, las crías de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar; Bendito serás en tu entrar y en tu salir. Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti. Por un camino saldrán contra ti y por siete huirán de delante de ti."
Podríamos seguir, es larga la ennumeración de bendiciones pero es claro que esta idea ¿no? de que el bien y las bendiciones persiguen como dice el salmista en el Salmo 23, "a aquéllos que obedecen al Señor y que lo honran."
Otro pasaje es el Salmo 128: "Bienaventurado todo aquél que teme a Jehová, que anda en sus caminos, cuando comieres del trabajo de tus manos bienaventurado serás y te irá bien." Esa idea de que "te irá bien" es lo que le está pidiendo Jabes al Dios de Israel ¿no? "Oh si me dieras bendición" ¿no? si Tú arrojaras tu Palabra de "Jabes, todo te va a ir bien en la vida". Si yo pudiera, Señor, vivir bajo esa señal de Tu aprobación y todo lo que yo tocare fuere bendecido.
Ahí les recuerdo también la historia de José ¿no? que dice que José todo lo que tocaba Dios lo prosperaba, en la casa de Potifar, la casa de Potifar es bendecida porque José es una presencia de bendición y todo lo que José toca es bendecido porque José se dirige con el viento bendecido de Dios detrás de su barca.
Yo creo que los hijos de Dios podemos esperar eso y tenemos derecho de pedirle en esos términos por nuestros hijos, nuestra familia, si Tu bendición, Señor, estuviera conmigo, si Tu Palabra de bendición me persiguiera.
Vive bajo esa expectativa de la bendición de Dios y tú vas a ver que a largo plazo tu vida va a tomar un curso muy diferente a lo que hubiese sido en el pasado. Dios te bendiga, nos hablamos en nuestra próxima meditación.