
Autor
Dr. Roberto Miranda
Resumen: En este segmento, se discute la importancia de los nombres y las declaraciones que hacemos. Se mencionan varios ejemplos bíblicos de Dios cambiando nombres para reflejar un cambio espiritual en una persona. Se enfatiza la importancia de tener cuidado con el nombre que se le da a un niño y se aconseja elegir nombres con valores espirituales.
Estamos tratando el tema de Jabes, este personaje misterioso que aparece fugazmente en las páginas de la Escritura pero que tiene un alto contenido espiritual y que nos recuerda del poder de la boca, el poder de las profecías, el poder de visualizar cosas positivas y buenas que cambian muchas veces nuestro destino.
En nuestro último pasaje hablábamos acerca de que la madre de Jabes quizás sin darse cuenta y muy probablemente sin ella saber lo que estaba haciendo, al darle este nombre a Jabes que en el hebreo original quiere decir "dolor" ¿no? y la razón por la cual ella le puso este nombre fue porque ella pasó por un parto muy crítico, muy doloroso, muy triste, y ella quiso señalar como esa naturaleza y esa condición de su hijo, ese origen de su hijo llamándole Jabes cuyo nombre en el hebreo original aludía a ese elemento de dolor.
Entonces vemos que al darle ese nombre estaba como poniéndole un peso encima y por eso es que este texto señala ese hecho, porque son solamente dos versículos y uno de esos versículos habla de que su madre le puso eso porque le generó dolor.
Entonces el versículo siguiente, el versículo 10 lo que hace es mostrarnos sin decirnos exactamente lo que está pasando, cómo Jabes cambia y se dirige a ese nombre con el que le han cargado su vida, por medio de una Palabra, una expresión de fe que él le dirige al Señor para cambiar su destino, y por eso quiero detenerme un poquito más en ese nombre que le dan a Jabes.
Vimos en el segmento anterior cómo Dios cambió el nombre de Abram a Abraham, vimos cómo Isaac cambió el nombre que su esposa Raquel había dado a Benjamín, que lo quería llamar Benoni e Isaac dice: no, no lo vamos a llamar Benoni.
Fíjese algo que es importante en este caso: es que Isaac, a pesar de que Raquel le dió ese nombre ya apenas muriendo, que hubiera sido como respetuoso de parte de él mantener ese nombre aunque quizás no era muy agradable, pero Isaac entendió tan claramente que ese nombre era terrible porque quería decir tristeza, hijo de mi tristeza, que él quiso cambiar casi que la última voluntad de su esposa y le puso un nombre totalmente contrario, Benjamín que quiere decir: el hijo de quien se sienta a mi mano derecha cambiándole completamente la implicación de su nombre.
También tenemos Jacob. Jacob quiere decir "suplantador" que también hace alusión al origen de Jacob, él salió agarrando del calcañar a su hermano Esaú porque quería salir primero ¿no? del vientre de su madre, y le dieron el nombre así como de suplantador como quien quiere tomar la posición de otro, porque él quiso tomar la posición de otro, como él quiso tomar la posición de primogénito instintivamente que le pertenecía a Esaú por haber sido el primero de los dos mellizos que nació.
Entonces Jacob había sido cargado toda su vida con ese nombre y de hecho es exactamente lo que él hace con su hermano porque él engaña a su hermano, engaña a su padre y le quita la primogenitura a Esaú, su hermano porque lo engañó, y ese era su temperamento, ese era su carácter, su nombre interesantemente lo predisponía a un tipo de comportamiento espiritual, y es que los nombres tienen gran poder.
Ahora, cuando Jacob crece y tiene esa experiencia poderosísima cuando está huyendo de Esaú que quiere matarlo porque lo engañó, vemos que Jacob lucha con el ángel, vemos esa escena ¿no? donde Jacob lucha con el ángel porque quiere la bendición, quiere que el ángel lo bendiga, y cuando está llegando ya la mañana el ángel lo que hace es que le descoyuntó el muslo, termina la batalla, pero en realidad lo venció en el sentido de que el ángel no pudo prevalecer sobre él por medios naturales, tuvo que acudir a un medio sobrenatural, pero Jacob tenía la persistencia de que luchando simplemente cuerpo a cuerpo por medios naturales el ángel no pudo vencerlo sino que Jacob lo cansó y finalmente tuvo que acudir a un medio sobrenatural para vencerlo, y por lo tanto, en un sentido, fue Jacob el que venció al ángel y Dios le cambió el nombre de Jacob malicioso, manipulador, engañador, suplantador, a Israel ¿no? como sería conocido de ahí en adelante, ya un nombre lleno de significado espiritual.
Ahora era una persona diferente y además Jacob iba a ser usado como el canal del linaje de Abraham, de su padre Isaac, ya no era Abraham - Isaac - Esaú a quien le pertenecía la primogenitura, sino que ahora sería Abraham - Isaac - Jacob, pero su nombre espiritual que Dios le dió fue Israel de donde vendría el nombre después de la nación de Israel.
Pero Dios sabía que este nombre de manipulador no le convenía al progenitor de toda la nación y por eso lo llamó Israel. Es decir que todos estos nombres, Sara también fue cambiada, de Sarai a Sara porque iba a ser la madre porque iba a ser una madre también de multitudes también como su esposo Abraham.
Todas estas cosas sugieren que la Escritura toma muy en serio la importancia de un nombre pero más que un nombre muchas veces es la declaración que hacemos. Tenemos que tener cuidado con lo que sale de la boca, la etiqueta que le ponemos a alguien, las declaraciones que a veces hacemos porque el cristiano tiene poder en su boca.
Por eso es importante que los niños que nacen en la fe tengan nombres que sean significativos, que aludan a valores espirituales. A veces cogemos un nombre porque "ah, tal artista" aún los cristianos hacemos eso, "fulanita de tal, una novela que ví y me gustó o un personaje de un libro" y no entendemos muchas veces la importancia que tienen los nombres.
Yo he escuchado de niñas llamadas Jezabel o Dalilah. Bueno, si usted se llama Dalilah pues amén, ya no hay qué hacer, pero hay ahí una carga espiritual también que existe muchas veces con esos nombres y tenemos que tener mucho cuidado con el nombre que le damos a nuestros hijos.
Luego tendremos más tiempo para discutir estas cosas. Que el Señor les bendiga y hasta nuestro próximo segmento.