
Autor
Dr. Roberto Miranda
Resumen: La mujer sunamita es un ejemplo de pasi贸n concentrada en un prop贸sito bien delimitado. Ella no se distrae con conversaciones vanas y se concentra en llegar directamente al profeta Eliseo para pedir ayuda. Es importante que cuando presentamos una petici贸n ante el Se帽or, la presentemos insistentemente, con lujo de detalles y hasta que se convierta en un proyectil peque帽o pero denso y poderoso que llegue hasta el coraz贸n mismo del Se帽or. Debemos cultivar ese sentido de pasi贸n, concentraci贸n y dedicaci贸n en los asuntos de nuestra vida espiritual.
Cuando la mujer sunamita ve su problema de que ha perdido a su hijo ella va donde su esposo, habiendo dejado a su hijo en el aposento del profeta, pide ayuda a su esposo para ir a ver al profeta
pero no le dice toda la historia, y all铆 pudimos ver claramente lo importante que es que nosotros seamos entregados al Se帽or para que Dios pueda verdaderamente hablarnos y llevar a cabo Sus prop贸sitos en nuestra vida porque si somos superficiales como este esposo de la sunamita como vimos en nuestra 煤ltima meditaci贸n entonces Dios va a omitir Sus grandes revelaciones en nuestra vida.
Ahora, vemos aqu铆 que cuando esta mujer prepara el asno en el cual va a ir al profeta le dice a su criado: "Gu铆a y anda, y no me hagas detener en el camino sino cuando yo te lo dijere; Y entonces inmediatamente parti贸 y fue al Monte Carmelo donde habitaba el profeta de Dios."
Aqu铆 lo que yo veo es, y quiero aislar, es este elemento de la concentraci贸n, de el enfoque. Esta mujer es una mujer decidida, clara, y ella sabe que ella necesita todos los recursos de fe que ella pueda concertar para hacer lo que ella tiene que hacer. Ella no quiere entretenerse con conversaciones superfluas, no quiere detenerse hasta que no llegue a donde tiene que llegar.
Y m谩s adelante inclusive, cuando el var贸n de Dios la ve desde lejos env铆a a Giezi, su criado a saludarla, y Giezi hace algunas preguntas as铆 sociales: 驴c贸mo est谩s, te va bien a ti, le va bien a tu marido? y mire la respuesta de ella, ella le dijo: "bien". Una respuesta corta como simplemente para despedirlo y ponerlo a un lado porque ella sabe que a donde tiene que ir es a la persona misma del profeta Eliseo. Ella no quiere entretenerse con conversaciones superficiales y ella sabe que Giezi no es el hombre que ella necesita, ella necesita directamente la persona de Eliseo porque la magnitud del milagro requiere una gran intervenci贸n de parte de Dios que s贸lo puede venir de parte del profeta.
Qu茅 importante es hermanos que nosotros seamos dedicados y persistentes cuando tenemos las grandes peticiones que presentar delante del Se帽or. Por eso es que el ayuno por ejemplo es tan 煤til cuando hay grandes cosas que necesitamos que Dios haga en nuestra vida.
Muchas veces la virtud del ayuno no es tanto el que pasemos hambre como el hecho de que cuando dejamos de comer por un tiempo, quitamos esa distracci贸n de nuestra mente, nuestro cuerpo no est谩 invirtiendo energ铆a en digerir la comida en el est贸mago sino que tiene, los recursos y de la mente est谩n enfocados en la tarea que tenemos por delante, en la petici贸n que tenemos delante de Dios.
Entonces estamos m谩s libres para orar, para escuchar de parte de Dios, para enfocarnos en una sola cosa y esto redunda en bendici贸n y en ayuda para la misi贸n que tenemos por delante, esa es una de las facultades del ayuno.
Por eso es que es tan importante que cuando nosotros queremos que Dios haga algo grande en nuestra vida busquemos un ambiente apropiado, en silencio, la oraci贸n, la quietud para que podamos concentrar nuestras facultades en lo que estamos presentando delante del Se帽or, porque ciertamente hemos visto que el enfoque es clave.
Hablamos anteriormente acerca de la otra mujer, la viuda donde ella dice que clam贸 al profeta Eliseo y hablamos de la importancia del clamor, que el clamor enfatiza la intensidad, la concentraci贸n, la pasi贸n cuando presentamos nuestra causa ante el Se帽or. Hablamos de Ana que derram贸 su alma ante el Se帽or.
Es importante que nosotros cuando concebimos algo que Dios quiere que hagamos llevemos esa petici贸n al rojo vivo, que la presentemos insistentemente ante el Se帽or con lujo de detalles, que insistamos hasta que esa visi贸n se convierta en un proyectil peque帽o pero denso y poderoso que llegue hasta el coraz贸n mismo del Se帽or.
Esta mujer es un ejemplo de la pasi贸n concentrada en un prop贸sito bien, bien delimitado porque la magnitud de su necesidad es tan grande, y es un ejemplo para nosotros de que cuando queremos que Dios haga algo no nos distraigamos con conversaciones vanas y con otras preocupaciones sino que nos concentremos en una sola cosa. Si nuestro servicio al Se帽or va a ser 煤til tiene que ser concentrado, tenemos que quitar todas las distracciones de nuestra vida.
Y esta mujer una y otra vez pone a un lado toda distracci贸n: su esposo que es un hombre superficial, la idea de detenerse en el camino a tener conversaciones secundarias, el detenerse a hablar con Giezi, ella quiere llegar directamente a donde est谩 el profeta. Muy importante cultivar ese sentido de pasi贸n, de concentraci贸n y dedicaci贸n en los asuntos de nuestra vida espiritual. Dios les bendiga, hasta nuestro pr贸ximo mensaje.