Descansando en el Señor

Carmen Ray-Calvo

Autor

Carmen Ray-Calvo

Resumen: En momentos difíciles, a veces esperamos que Dios nos responda rápidamente a nuestras oraciones. Pero debemos recordar que en este mundo tendremos aflicciones y que la voluntad de Dios es perfecta. Mi esposo falleció de cáncer, pero confié en que Dios sabe lo que hace. Un pastor me ayudó a superar el dolor explicándome que mi esposo no estaba en la tumba, sino en la presencia del Señor. Debemos recordar que nada nos separará del amor de Dios y que aquellos que pasan a su presencia entran en el gozo perfecto del Señor. Debemos orar con confianza y no como viudas tristes y amargadas, porque Dios nunca nos dejará.

Con frecuencia nosotros como cristianos cuando atravesamos situaciones difíciles queremos que el Señor conteste nuestras oraciones que les enviamos muchas veces un poco agitada queriendo su rápida intervención; porque no queremos pasar por ninguna situación difícil y olvidamos que en el mundo tendremos aflicciones: muchas cosa que no entendemos solo tenemos que creer y confiar que nuestro Dios es soberano y él está al control. Y aún no recibamos la respuesta que esperamos él nos oye.

Mi esposo fue diagnosticado con cáncer en una etapa muy avanzada, hicimos todo lo posible para improvisar su salud. La oración y la fe en el Señor ocuparon el primer lugar en todas nuestras acciones. Buscamos todo tipo de ayuda de médica. A pesar de todos nuestros esfuerzos ese mismo año el Señor lo llamó a su presencia.

Para mí fue muy triste estar a su lado esperando ver su último respiro y aun en esos momentos yo le decía al Señor: “aunque el pare de respirar yo sé que tú puedes levantarlo para gloria tuya y si no es tu voluntad yo te entrego mi ofrenda de amor sin ningún tipo de interrogante” porque he entendido que la voluntad del Señor es perfecta y él sabe lo que hace.

Nosotros juntos le servimos al Señor y le amamos y estoy segura que Dios nunca haría nada para lastimarme. Si eso sucedió él sabe por qué. El día del funeral yo le confié a una hermana muy querida que yo no podía ver cuando lo entraran en esa cavidad en la tierra y lo cubrieran, ella me contestó: “Carmen tu puedes, tu corriste mucho, hiciste mucho y ahora solo cerraría ese capítulo” yo tratando de encontrar una respuesta para complacer mi deseo y también a ella le comuniqué a mi pastor Dr. Miranda mi inquietud, el con palabras sabias inspiradas por Dios me dijo: “Carmen él no está ahí eso que ves es donde el habitaba. Todo lo que Percio era, su carácter, alma, su servicios y personalidad está reunido en la presencia del Señor eso que ves es sustancia química que vuelve a la tierra.”

La forma como él me explico yo no soy capaz de explicarlo pero esa era la idea. Esas palabras me dieron autoridad y poder para sobreponerme al dolor que desgarraba mi corazón y pude pararme y dar gloria al Señor en medio de la situación en la cual me encontraba. Y no solo en ese momento, muchas noches despertaba enfrentando mi realidad y esas mismas palabras volvían a consolarme.

Amados hermanos, el Señor nos ama con amor sin igual y nada va a separarnos de ese amor. Y aunque no lo consideramos la muerte está ligada a ese amor, Su Palabra nos dice que estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos. Cuando uno de nuestros seres queridos pase a la presencia del Señor ellos entran al gozo perfecto del Señor. Y nosotros que por un tiempo nos quedamos acá apoyémonos en su gracia y en el poder de su fuerza recordando que nuestra ciudadanía no es de este mundo que somos peregrinos aquí y un día todo nos volveremos a ver en la presencia del Señor si le somos fieles.

Yo me propuse con la ayuda del Señor a no orar como una viuda triste y amargada, no hacer ningún tipo de reclamo al Señor, sino orar como una novia ataviada para su marido que es Jesucristo mi hacedor. Él no me ha dejado ni te dejará a ti tampoco.

💬

¿Qué piensas?

¿Qué piensas sobre "Descansando en el Señor"?

Dejar un comentario

Contenido Relacionado

📖

Leer en Contexto

Haz clic para ver los versículos en su contexto completo.