
Autor
Dr. Roberto Miranda
Resumen: La oraci贸n debe ser parte integral de nuestra vida, no solo para momentos de crisis. Debemos orar preventivamente para fortalecer y acolchonar los cimientos de nuestra vida contra los ataques del diablo. El mejor momento para orar es cuando todo est谩 bien, para acumular fuerza y protecci贸n en momentos dif铆ciles. Debemos cubrir nuestra vida con oraci贸n persistente para protegernos del Enemigo.
La oraci贸n, como la fe, no es s贸lo para sacarnos de los aprietos y las crisis. La oraci贸n debe ba帽ar y saturar todo lo que hacemos. Es la bandera que va delante, encabezando todos nuestros esfuerzos. Debe ser el antes y el despu茅s de todas nuestras visiones y proyectos. Es el elemento que debe fundamentar y puntualizar todos los eventos y actividades de nuestro d铆a
. Mart铆n Lutero declar贸: "Tengo tanto que hacer, que debo pasar las primeras tres horas de cada d铆a en oraci贸n".
Yo creo mucho en la oraci贸n preventiva. La mayor铆a de los cristianos pasamos demasiado tiempo orando para remediar, en vez de invertir nuestras mejores energ铆as acolchonando y fortaleciendo los cimientos de nuestra vida con oraciones proactivas, que nutran y vivifiquen los diferentes aspectos de nuestra existencia.
No esperes a que el diablo est茅 a la puerta para destruirte, para entonces comenzar a orar. Ora continuamente para mantenerlo neutralizado, para forrar tu vida preventivamente contra sus ataques.
El mejor tiempo para orar es cuando todo est谩 bien, cuando no hay nubes en el cielo y el coraz贸n est谩 tranquilo y en paz. En esos tiempos de quietud y aun de prosperidad, como Jos茅 en Egipto, atesora oraciones en el cielo para cuando venga el d铆a malo de la sequ铆a y la carencia. Ll茅nate de tal vitalidad y poder; cubre todas las ventanas y puertas de tu vida de tal manera que el Enemigo, cuando emprenda el ataque y pretenda lanzar sus dardos de fuego hacia el interior de tu morada, encuentre tu casa blindada y protegida por los muros del Cielo, erigidos ladrillo a ladrillo por tu oraci贸n persistente.