El proceso formativo de Cristo

Dr. Roberto Miranda

Autor

Dr. Roberto Miranda

Resumen: Para llegar a la grandeza en el Reino de Dios, debemos pasar por un proceso formativo y de humillación, como lo hizo Cristo al despojarse a sí mismo y morir en la cruz. Este proceso es el bautismo que debemos enfrentar para merecer el poder y la autoridad en el Reino. Debemos pedirle a Dios que nos forme y trabaje en nosotros para que nuestro carácter sea como el de Cristo y podamos ser instrumentos de su gracia.

Continuamos con el estudio donde la madre de los hijos de Zebedeo se acerca al Señor pidiéndole un lugar preferencial a la izquierda y a la derecha del Señor Jesucristo cuando Él esté sentado en Su Trono, y que el Señor le pregunta a ella: bueno ¿estás tú dispuesta a pagar el precio, y tus hijos, de ese lugar escogido?

Y recordábamos que para llegar a la grandeza en el Reino de Dios tenemos primero que pasar por un proceso formativo, un proceso de quebrantamiento y de humillación. Recordamos lo que dice la Biblia, en Filipenses capítulo 2 versículos 5 al 11 el apóstol Pablo los llama y dice: "Haya pues en ustedes el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús, el cual siendo igual a Dios no tomó ser igual a Dios como cosa a que aferrarse sino que se hizo humilde, asumió la forma de siervo, se despojó a sí mismo y se montó sobre la cruz a una muerte indigna de Él, y se humilló al Padre."

Dice: "Por lo cual Dios le dió un nombre que es sobre todo nombre para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra." En otras palabras vemos aquí que el Señor Jesús pasó por un proceso; para tener un Nombre que es sobre todo nombre Él primero se despojó a sí Mismo. Abandonó su forma de Dios aunque seguía siendo Dios en esencia, pero asumió la forma de un bebé impotente. Vivió y nació humilde, pobremente. Padeció una cantidad de padecimientos y sufrimientos, y humillaciones, y finalmente lo mayor que hizo fue que, asumiendo forma de siervo, murió por nosotros y no cualquier muerte sino muerte de cruz.

Ese fue el proceso formativo, ese fue el bautismo de Cristo. El Señor Jesucristo le pregunta a la madre de los hijos Zebedeo y a sus propios hijos: ¿pueden ser ustedes bautizados con el mismo bautismo con el que Yo he de ser bautizado?

Fíjese aquí: ¿cuál era ese bautismo con el cual el Señor iba a ser bautizado y ese bautismo por el cual ellos tendrían que pasar para ser merecedores de esa grandeza a la cual aspiraba su madre? Bueno, el bautismo fue la crucifixión. En otras es como si el Señor hubiera sido metido totalmente, sumergido y penetrado en todo Su Ser por el sufrimiento de la cruz. El Señor les dice: ¿están ustedes dispuestos a pasar por ese proceso formativo?

Es interesante que lo que la Biblia nos dice es que: para nosotros ser merecedores de ese poder que muchos de nosotros queremos tenemos que pasar por ese proceso, esa es la forma legítima de llegar al poder en el Reino de Dios.

Hay mucha gente en el Reino de Dios que quiere llegar a la grandeza usando métodos ilegítimos, pero en última instancia el único método que vale la pena, el único método que es conforme a los valores del Reino de Dios es a través de un proceso formativo, un proceso que nos capacite para ser legítimos y auténticos empleadores de la autoridad, el poder, la gloria del Reino de Dios.

Y nosotros tenemos que pedirle cada día: Padre, trata conmigo, Padre, fórmame, quebrántame, obra en mi vida en diferentes maneras para que mi carácter llegue a ser como el carácter de Cristo, para que entonces verdaderamente Tú puedas formarme y trabajarme como Tú quieres, y usarme como un instrumento de Tu Gracia.

Yo espero que esto sea bien claro para nosotros en este día, que para llegar a la grandeza tenemos que suplicarle al Padre primero que nos pase por un proceso de formación. Dios te bendiga y hasta nuestra próxima meditación.