Un último y gran derramamiento del Poder del Espíritu Santo

Dr. Roberto Miranda

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Dr. Roberto Miranda

Resumen: En Hechos capítulo 2, los discípulos llenos del Espíritu Santo parecían estar borrachos. Pedro les dijo a la multitud que esto era la manifestación del Espíritu Santo, que había sido profetizado por Joel en el Antiguo Testamento. Sin embargo, esta profecía también tiene un cumplimiento final en los últimos tiempos antes de la Segunda Venida de Jesucristo. La Iglesia de Jesucristo debe estar esperando una última manifestación pentecostal del Poder de Dios, un último gran bautismo en el Espíritu Santo antes de la Venida del Señor.

Es interesante que la llenura del Espíritu Santo muchas veces está caracterizada por manifestaciones que hacen pensar a la gente como que la gente está borracha, los que están llenos del Espíritu Santo. Por eso también Pablo dice que: "No os embriaguéis con vino, sino sed llenos del Espíritu Santo" hay una comparación como con embriagarse con alcohol y ser lleno del Espíritu Santo.

Hay momentos, hay ocasiones en que Dios puede bautizarnos con el Espíritu de manera que nuestro cerebro como que tiene un corto circuito y comenzamos a hablar incoherentemente o a movernos incoherentemente, y parecería que estamos borrachos porque estamos saturados de ese nuevo vino del Espíritu Santo.

"Y Pedro se pone en pie" Hechos capítulo 2 versículo 14, con los otros discípulos "y alzó la voz, y les habló diciendo:" porque algunos se estaban burlando porque parecía como que estaban borrachos, qué interesante. ¿Qué había en la vida de esos discípulos llenos del Espíritu Santo que hizo que la gente pensara que estaban borrachos? ¿se estaban moviendo de una forma rara? ¿estaban hablando en alta voz? ¿estaban algunos yendo de un lado para el otro como hace un borracho?

El caso es que Pedro le dice a esa multitud: Hey, esta gente que ustedes ven aquí actuando en esa forma extraña, no es que están borrachos, sino que ese es el cumplimiento de lo que el Señor dijo por el profeta Joel. Entonces el apóstol Pedro se remonta a las Escrituras proféticas y cita el Libro de Joel, un pasaje muy interesante. Es Joel capítulo 2 creo que es, sí, el capítulo 2 de Joel, donde Joel profetiza que en los últimos tiempos el Espíritu Santo habría de derramarse sobre multitudes. Muy interesante esa conexión que hace el apóstol Pedro.

Dice versículo 17:2: "Y en los postreros días derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos, y vuestras hijas profetizarán." Pedro está conectando lo que está pasando en ese momento el Día de Pentecostés con la profecía de Joel, y les está diciendo: eso es lo que Dios dijo.

Qué interesante que en el Antiguo Testamento ya está prefijada la manifestación del Espíritu Santo, es la unidad de la Palabra de Dios que hemos visto al estudiar la vida de Saúl y cómo el Espíritu Santo se movía en el Antiguo Testamento.

Entonces Pedro está diciendo que eso es lo mismo que está pasando ahora. Es el cumplimiento de profecías diversas que se referían al Mesías que había de venir, Su Ministerio espiritual y que esa es la señal de que Jesús es verdaderamente el Mesías, que Dios había profetizado que habría de venir a Jerusalén. Entonces Pedro procede a una serie de expresiones apologéticas en el capítulo 2, para probar que esto que está pasando es validación del Ministerio de Jesús como Mesías, como ungido de Dios.

No puedo reprimir un comentario interesante. Este pasaje de Joel es uno de esos pasajes proféticos que tiene dos cumplimientos. Uno es el cumplimiento que el apóstol Pedro sugiere que se da en el Día de Pentecostés. Pero como sucede con algunas de las profecías del Antiguo Testamento hay dos cumplimientos de esas profecías y eso es algo muy misterioso del hablar profético. Porque vemos que Joel diciendo esa profecía de que Dios derramará de Su Espíritu sobre toda carne y que los hijos y las hijas profetizarán, etc., pero en este texto de Joel el profeta está hablando con respecto a un tiempo que ha de venir, que se llama el tiempo del Señor en la Biblia muchas veces, que tiene que ver con la Segunda Venida del Señor Jesucristo.

Mire lo que dice Joel 2 versículo 30, dice: "Y daré prodigios en el cielo y en la tierra" hablando de esta profecía de derramamiento del Espíritu Santo en los últimos días: "Daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová; y todo aquél que invocare el Nombre de Jehová será salvo, porque en el Monte de Sión y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual Él habrá llamado."

Evidentemente esta profecía, en su significado y aplicación original se está refiriendo a un tiempo venidero en los últimos tiempos, en aquellos días de los cuales usted puede leer claramente, habla el profeta Joel. Esos días todavía no han venido.

Sin embargo, Pedro, dirigido por el Espíritu Santo entiende que Joel se está refiriendo precisamente a la primera manifestación y expresión del Poder, al primer Pentecostés por así decirlo, que es el Día de Pentecostés que registra Hechos capítulo 2, pero evidentemente el cumplimiento más pleno de esa profecía se dará en los últimos tiempos, porque esto de la luna convertirse en sangre, el sol negar su luz "y el día grande y espantoso de Jehová" todo eso se refiere a los hechos que se sugieren en el Libro de Apocalipsis relacionados con la última Venida del Señor, donde Jerusalén va a jugar un papel muy importante también en esos últimos tiempos, el tiempo de armagedón y la Venida de Jesucristo y todo eso.

Lo que sugiere esto claramente es que, antes de la última Venida de Jesús habrá un último y gran derramamiento del Poder del Espíritu Santo como nunca antes lo ha habido. Y yo no creo que se refiere necesariamente a digamos, al movimiento pentecostal que ha habido en Azusa Street a comienzos del siglo XX. Yo pienso y para mí es claro, que Joel se está refiriendo a un tiempo antes de la Segunda Venida de Jesucristo en que va a haber una gran, poderosa manifestación. Esa lluvia tardía de la cual habla de hecho Santiago también, la lluvia temprana y la tardía. El Señor dice que le pidan y Él dará lluvia temprana y tardía. La lluvia temprana podríamos decir es esa lluvia de los primeros frutos en Hechos capítulo 2, la lluvia tardía será una última, gran y poderosa, mundial manifestación del Poder del Espíritu Santo en los últimos tiempos, en que la Iglesia recibirá un Poder extraordinario.

Yo creo que en los últimos tiempos habrá un gran derramamiento del Poder de Dios y del Espíritu Santo y que nosotros, la Iglesia de Jesucristo, será dotada con poder sobrenatural en una manera sin precedentes para anunciar el Evangelio, una última gran cosecha antes de que venga la última, la Segunda Venida de nuestro Señor Jesucristo. Así que de Joel, que Pedro interpreta como pentecostal, todavía le falta una última vuelta a la tuerca.

Así como por ejemplo, el Señor dijo también que antes de que venga el Mesías tendrá que venir Elías, y el Señor dijo: Bueno, Elías es Juan el Bautista si ustedes quieren creerlo, y ciertamente Juan manifestaba muchos aspectos del ministerio y la unción de Elías; pero es claro también que la profecía que se registra acerca de Elías en el Libro de Zacarías, el último capítulo del Antiguo Testamento, esa profecía de la venida del profeta Elías todavía se tiene que cumplir una segunda vez antes de la Venida del Señor Jesucristo, su Segunda Venida, otra de esas profecías que también se tiene que cumplir dos veces en un sentido, y podríamos respaldar esto en otras maneras.

Pero qué complejo es nuestro Dios, y yo creo que la Iglesia de Jesucristo debe estar esperando una última manifestación pentecostal del Poder de Dios, un último gran bautismo en el Espíritu Santo antes de la Venida del Señor. Yo anhelo ver esa lluvia tardía que ha de venir en los últimos tiempos. Que el Señor les bendiga mis hermanos y hablamos en la próxima presentación acerca de más elementos de la vida llena del Espíritu Santo.