No te puedes quedar pasivo

Dr. Roberto Miranda

Autor

Dr. Roberto Miranda

Resumen: En esta meditación se habla de la importancia de pasar de recibir la visita del Espíritu Santo a una vida de obras, en fe basada en lo que Dios ha hecho en nosotros. Después de recibir la llenura del Espíritu Santo, tenemos que creer que Dios está con nosotros y aprovechar cualquier oportunidad que nos venga a la mano para usar el don de Dios que está dentro de nosotros. Debemos vivir una vida de servicio al Señor y comenzar a dar fruto en nuestra vida cristiana. Al activar el Poder de Dios que está dentro de nosotros, veremos que Él estará allí listo para respaldarnos en todo momento.

Seguimos con nuestro estudio de la vida de Saúl y estamos explorando los principios que se desprenden de la experiencia de Saúl, que nos ayudan a nosotros a entender mejor cómo movernos en la llenura del Espíritu Santo y en el bautismo del Espíritu Santo.

Hemos visto algunas de las instrucciones que le da el profeta Samuel a Saúl camino hacia su llenura y su investidura de poder. Y vimos que en la última meditación, Samuel le dice a Saúl que cuando el Espíritu de Dios haya venido con poder sobre él, habría de profetizar con los demás profetas y sería mudado, es decir sería cambiado en otro hombre. Hablamos acerca de la experiencia de transformación que se da en la vida del creyente por medio de la infusión y la llenura activa, poderosa, dinámica del Espíritu Santo.

Otra cosa que le dice Samuel a Saúl es, en el versículo 7, Primero de Samuel capítulo 10: "Y cuando te hayan sucedido estas señales" interesante, señales, es decir, todos necesitamos evidencias de que lo que le hemos pedido al Señor efectivamente se ha dado. Y Samuel quería fortalecer la fe de Saúl mostrándole estas cosas en anticipación, para que en la medida que Saúl fuera viendo estas cosas su fe fuera creciendo.

Pero lo que más me interesa aquí es que, dice que cuando Saúl viera estas cosas como señal de que Dios estaba invistiéndolo con poder, dice: "Entonces haz lo que te viniere a la mano, porque Dios está contigo." Ese es un ejemplo de lo que debe pasar en la vida de todo creyente que recibe la llenura del Espíritu Santo.

Cuando el Espíritu de Dios ha descendido sobre nosotros, cuando hemos estado en un ambiente donde se nos ha impuesto las manos y por fe hemos ingerido, y recibido el bautismo del Espíritu Santo, y hemos comenzado a darle gloria a Dios y gracias a Dios por lo que Él ha hecho en nuestras vidas por fe, porque muchas veces no vamos a sentir nada necesariamente al nivel emocional, pero el Espíritu Santo se recibe por fe y entonces nosotros abrimos nuestra boca, comenzamos a hablar en lenguas lo que Dios nos dé a través de nuestra boca, comenzamos a alabar al Señor, levantar manos, darle gracias a Dios por lo que Él ha hecho, profetizar por fe como una señal de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas.

Entonces dice que lo que tenemos que hacer es hacer todo lo que nos venga a la mano y creer que Dios está con nosotros. Para mí esa es una de las enseñanzas más poderosas con respecto a la vida llena del Espíritu Santo. Tenemos que pasar en algún momento de recibir la visitación del Espíritu Santo a una vida de obras, en fe basada en lo que Dios ha hecho en nosotros.

Cuando recibimos esa unción de Dios tenemos que creer que entonces Dios está con nosotros y aprovechar cualquier oportunidad que nos venga a la mano, en nuestro trabajo, nuestra vida familiar, en nuestras relaciones de amistad con los demás, en la Iglesia, tenemos que comenzar a usar el don de Dios que está dentro de nosotros. Cualquier cosa que nos venga a la mano tenemos que hacerla.

Si podemos comenzar a servir en una posición humilde en la Iglesia vamos adelante creyendo que el Señor está con nosotros y que en la medida en que pongamos en función ese Poder de Dios, ese poder irá creciendo y aumentando en nosotros. Eso es lo que Pablo le dijo a Timoteo, de nuevo, cuando le señaló: aviva el fuego del don de Dios que ya está en ti. Cuando el fuego del don de Dios ya está en ti entonces tú tienes que ponerlo en uso, tienes que hacer lo que te venga a la mano. Tienes que vivir una vida de servicio al Señor, tienes que comenzar a dar fruto en tu vida cristiana. No te puedes quedar pasivo si no que tienes que comenzar por fe a usar el Poder de Dios que está dentro de ti.

La única manera de que el Espíritu de Dios que ahora nos ha visitado y nos ha llenado, comience a manifestarse y a llenarse es por medio de la acción, y esa parte nos corresponde a nosotros. Muchos cristianos son llenos del Espíritu Santo pero simplemente como que están esperando a que Dios comience a moverles las manos o se les aparezca un ángel y comience a darles instrucciones sobrenaturales. Lo que Dios espera es entonces que nosotros nos activemos y comencemos a aprovechar cualquier oportunidad que nos venga a la mano.

Por ejemplo en el caso del apóstol Pedro, cuando él y su compañía son llenos del Espíritu Santo, mucha gente viene alrededor de ellos, el Espíritu Santo mismo los convoca, hay curiosidad en el pueblo en Jerusalén ¿y qué hace Pedro? aprovecha la oportunidad y comienza a explicarles lo que ha pasado, y les da un sermón que lleva a la conversión de miles de almas.

Si Pedro se queda inactivo y simplemente pues mira a la gente, observando lo que está pasando y se pone a orar o lo que sea, y no hubiera comenzado a predicarles se hubiera perdido una oportunidad para que el Poder de Dios se manifestara a través de él. Al contrario, Pedro intuye que hay aquí un momento que Dios quiere usar y entonces proclama la Palabra y Dios lo usa con poder.

Así mismo cuando tú seas lleno del Espíritu Santo Dios va a comenzar a elaborar oportunidades alrededor de ti para servirlo y tú tienes que tener el ojo, y la fe para discernir el llamado de Dios en ese momento y tienes que activarte. Si desperdicias esa oportunidad estarás contristando el Espíritu Santo y vas a tener entonces que empezar de nuevo otra vez, porque el Espíritu del Señor espera ser obedecido. Y cuando tú tienes el Espíritu dentro de ti, Dios espera que te muevas con gran diligencia y gran autoridad.

Por eso el apóstol Pablo le añade a Timoteo en ese mismo pasaje: "Te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti" dice: "porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio." Pablo le estaba diciendo a Timoteo: el Espíritu que tienes dentro de ti es un espíritu de dinamismo, es de ser un empresario del Reino y aprovechar todas las oportunidades que te vengan a la mano para activar el Poder de Dios y para usar el don, el talento que Dios te ha dado.

Samuel le estaba diciendo a Saúl: ahora, cuando hayas recibido ese poder ponte en acción y las oportunidades que te vengan aprovéchalas, porque Dios va a traer asignaciones a tu vida para que tú hagas lo que Él quiere que tú hagas como rey que ha de liberar a su pueblo.

Dios nos ayude a vivir vidas activas y dinámicas en el Poder del Espíritu Santo, observando siempre a nuestro alrededor para detectar las obras y las asignaciones que Dios estará poniendo en nuestro camino. Al aprovecharlas veremos que el Poder de Dios estará allí listo para respaldarnos en todo momento. Dios te bendiga y hasta nuestra próxima meditación.