
Autor
Dr. Roberto Miranda
Resumen: En este pasaje de la Biblia, Samuel le dice a Saúl que cuando el Espíritu de Jehová venga sobre él con poder, será mudado en otro hombre. Esta esencia del bautismo del Espíritu Santo se ve en el Libro de los Hechos. El Espíritu Santo dentro de nosotros debe activarse y convertirse en una fuerza dinámica y explosiva. Cuando el Espíritu Santo viene con poder, es transformador y dinámico. La Presencia del Espíritu Santo siempre estará acompañada de manifestaciones y señales. El bautismo del Espíritu es esa activación de lo que está dentro de nosotros. Samuel le dice a Saúl que profetizará con ellos cuando el Espíritu caiga sobre él con poder. Profetizar en este caso quiere decir hablar de una forma poderosa, dirigida por el Espíritu Santo. Cuando recibimos el bautismo del Espíritu Santo, debemos darle expresión por medio de la adoración, la alabanza y las expresiones de gozo. Es la idea de usar la energía de Dios que está descendiendo sobre nosotros.
Después de su encuentro con esta compañía de profetas que están adorando al Señor con una multiplicidad de instrumentos, Samuel le dice lo siguiente a Saúl: "Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos" es decir con esta compañía de profetas, "y serás mudado en otro hombre."
Es interesante que en ese pasaje, vemos como un núcleo, una esencia de lo que es precisamente el bautismo del Espíritu Santo según lo vemos descrito más adelante en el Libro de los Hechos. Samuel le dice que cuando Saúl se encuentre con estos hombres "el Espíritu de Jehová vendrá sobre él con poder."
Yo creo que esa aclaración de que vendrá "con poder del Espíritu Santo" es importante que la entendamos. Muchas veces los hijos de Dios tendrán la Presencia del Espíritu dentro de ellos, porque yo creo que toda persona que recibe a Cristo como Señor y Salvador el Espíritu de Dios entra en ellos, porque es el Espíritu de Cristo, el Espíritu de Dios y la Palabra es clara en esto, pero una cosa es tener ese Espíritu de Dios dentro de nosotros y otra cosa es que ese Espíritu de Dios se manifieste con poder, se active y se convierta en una fuerza dinámica, explosiva.
Fíjense que cuando Samuel unge a Saúl con aceite, en un sentido ya eso constituía una unción, ya el Espíritu de Dios estaba reposando sobre Saúl. La diferencia es que ahora dice el profeta Samuel que habrá un momento cuando él se encuentre con estos hombres en que el Espíritu de Dios descenderá con poder. Es decir, ya el Espíritu Santo que estaba dentro de Saúl ya no iba a ser una mera presencia sino que iba a activarse. El Espíritu del Señor iba a caer sobre él en una forma explosiva, dinámica, manifiesta y ya entonces se iba a convertir en algo visible que la gente podría ver y que entonces se convertiría en una obra, o mejor dicho en una energía que permitiría grandes obras en el Nombre del Señor.
Y vemos que es lo mismo que pasa en el Nuevo Testamento en el Libro de los Hechos. Vemos en el Libro de los Hechos que en un momento dado los discípulos habían recibido el Espíritu Santo, pero el Señor les dijo: Aguántense hasta que haya venido sobre ustedes el Espíritu Santo queriendo decir: con poder, por medio de esa manifestación de Pentecostés que era acompañada de un viento recio y de lenguas, y de sonidos que llamaron la atención de toda la ciudad.
Cuando el Espíritu Santo viene sobre la vida de los creyentes con poder es algo transformador, es algo dinámico y nosotros tenemos que buscar esa experiencia del bautismo del Espíritu Santo con poder. No podemos decir simplemente: oh, yo tengo el Espíritu de Dios ya porque yo recibí a Cristo como mi Señor y Salvador. Tenemos que buscar manifestaciones de la Presencia del Espíritu Santo, esos dones del Espíritu. Esa capacidad para alabar al Señor con energía y con gozo, y con entusiasmo.
La Presencia del Espíritu Santo en una persona siempre estará acompañada de manifestaciones y de señales, y de energía. Donde está el Espíritu de Dios hay energía, hay dinamismo, hay gozo, hay fortaleza, hay victoria, hay confrontaciones de poder, es una vida muy dinámica, y lo que la Biblia llama el bautismo del Espíritu es precisamente esa activación de lo que está dentro de nosotros.
Recordemos por ejemplo que está esta historia en el Nuevo Testamento de cuando un ángel movía las aguas en el estanque y la persona que cayera en el agua primero era sanada. Esa idea de mover las aguas que es lo que yo pienso que quiere decir la Biblia cuando habla del bautismo del Espíritu Santo con poder. A diferencia del Espíritu Santo que está en nosotros como mera potencialidad, que es lo que nos sella y nos hace legítimos creyentes y seguidores del Señor, y asegura nuestra salvación; pero lo que asegura una vida llena de poder y de efectividad, y de dinamismo en el Espíritu es esa visitación del Espíritu Santo con poder, y las dos cosas van unidas.
Entonces Samuel le está diciendo a Saúl: cuando el Espíritu caiga sobre ti tú vas a saber que está dentro de ti porque van a haber señales, va a haber manifestaciones. Le dice Samuel a Saúl que cuando caiga con poder del Espíritu Santo profetizará con ellos.
¿Qué quería decir Samuel con esa idea de que Saúl iba a profetizar? Profetizar me imagino que no solamente quería decir que bueno, lo que iba a pasar en el futuro, sino que profetizar en este caso quiere decir hablar en una forma poderosa, alabar al Señor en una forma dirigida por el Espíritu Santo.
¿Sabes tú que cuando la Biblia habla de profetizar no es solamente de lo que va a pasar en el futuro? En realidad profetizar quiere decir: hablar bajo el poder y la unción, y la dirección del Espíritu Santo. Puede ser a través de la alabanza, puede ser a través del cántico, puede ser a través de una predicación ungida, puede ser a través de una Palabra de consuelo o de exhortación, puede ser a través de confrontación de algo en la vida de una persona.
Hay muchas maneras de profetizar. Y yo creo que en este caso yo creo que cuando Dios le dice a Saúl que va a profetizar le está diciendo que él iba a adorar al Señor en una forma efusiva, sobrenatural y entusiasta.
Cuando una persona recibe el bautismo del Espíritu Santo no necesariamente, yo pienso, tiene que hablar en lenguas, pero yo creo que sí debe darle expresión a esa visitación del Espíritu Santo por medio de adoración, de alabanza, de expresiones de gozo, de afirmaciones de fe en que está recibiendo el Espíritu Santo. Es esa idea de como poner en uso la energía de Dios que está descendiendo sobre nosotros. Más adelante hablaremos un poco más acerca de este tema. Dios te bendiga.