Breve historia de la adoraci贸n evang茅lica

Dr. Roberto Miranda

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Dr. Roberto Miranda

Resumen: La adoraci贸n congregacional se ha visto como algo breve y secundario en comparaci贸n con la predicaci贸n en muchos cultos evang茅licos. Esto se debe en gran parte a la influencia de la Reforma protestante en el siglo XVI y la sensibilidad intelectual y racional del Renacimiento. Se enfatiz贸 la doctrina y la teolog铆a sistem谩tica como parte central de la experiencia cristiana, disminuyendo la importancia de la alabanza y los aspectos emocionales y f铆sicos de la adoraci贸n. La eliminaci贸n de los elementos visuales y sensoriales del culto cat贸lico romano llev贸 a una adoraci贸n m谩s cerebral y menos entusiasta. La adoraci贸n se convirti贸 en un preludio para otras cosas consideradas m谩s importantes, como la predicaci贸n o la ense帽anza.

La idea de la adoraci贸n congregacional que tiene la mayor铆a de los creyentes es la de algo que se lleva a cabo por unos breves momentos durante el culto congregacional, mayormente como preludio al serm贸n. El serm贸n, a su vez, es visto por muchos cristianos como la c煤spide del servicio, como 'lo que verdaderamente importa' en el programa dominical.

Ese 茅nfasis sobre la predicaci贸n como la parte culminante del culto probablemente tenga una de sus ra铆ces principales en el siglo diecis茅is, durante el per铆odo de la Reforma protestante en Europa. Esa 茅poca de la historia coincidi贸 con la influencia del Renacimiento, un per铆odo cultural que se caracteriz贸 por un gran resurgimiento intelectual, y un fuerte apetito por los textos antiguos de la filosof铆a y la literatura griega y romana.

La sensibilidad de los reformadores protestantes fue fuertemente influenciada por esa pasi贸n por lo intelectual y racional del Renacimiento. Adem谩s, los primeros evang茅licos hab铆an sido marcados por sus pugnas violentas con las herej铆as de la Iglesia cat贸lica. Por eso enfatizaron tanto la doctrina y la teolog铆a sistem谩tica como parte central de la experiencia cristiana. Calvino, Lutero, Zwingli y las otras figuras principales de la Reforma protestante eran ante todo grandes te贸logos, adem谩s de ser hombres de acci贸n. Con el paso del tiempo, la dimensi贸n doctrinal y pedag贸gica del culto se hizo primordial en el mundo protestante.

Una consecuencia de esto fue que la alabanza congregacional, los aspectos emocionales y aun f铆sicos de la adoraci贸n, fueron disminuyendo en importancia, hasta hacerse una parte secundaria del nuevo culto evang茅lico. La antigua riqueza visual y sensorial del culto cat贸lico romano disminuy贸 en importancia, y hasta vino a ser vista como un impedimento para la verdadera adoraci贸n. El deseo de depurar la adoraci贸n y despojarla de todo lo que pudiera sugerir idolatr铆a llev贸 a la eliminaci贸n de las estatuas, las pinturas y los rituales t铆picos del templo cat贸lico romano.

El sentido de misterio evocado por el incienso, las velas, la madera tallada, cedi贸 lugar a la sencillez y falta de ornamentaci贸n del templo protestante. La alabanza se simplific贸 al extremo. El culto se convirti贸 en algo mucho m谩s cerebral, interiorizado. Vino a depender m谩s de lo que pasaba en el espacio mental y conceptual del creyente, que de lo que se daba en el espacio f铆sico del templo. Las buenas intenciones de los Reformadores de eliminar los aspectos id贸latras del culto romano eliminaron tambi茅n sanos elementos de una adoraci贸n entusiasta y plenamente espiritual.

Indudablemente, este resumen hist贸rico simplifica bastante lo que en verdad constituye un tema muy complejo. Pero la verdad esencial es incuestionable: a trav茅s de muchos siglos de la historia de la Iglesia, sobre todo durante la 茅poca moderna, la alabanza entusiasta y los actos simb贸licos que forman parte de la adoraci贸n no han jugado el papel poderoso y esencial que vemos reflejado en las Escrituras. M谩s bien, la adoraci贸n ha venido a ser un mero andamiaje, un preludio para otras cosas que se han concebido como m谩s importantes, tales como el evangelismo, la predicaci贸n o la ense帽anza.