
Autor
Charles Spurgeon
Resumen: La vida santa de un padre es un legado rico para sus hijos. Deja un ejemplo, un nombre respetable y oraciones que pueden salvar a sus vástagos. La integridad es clave para salvar a la familia y demostrar la verdad de nuestra religión.
La ansiedad por nuestra familia es natural, pero serÃamos sabios si la convirtiéramos en preocupación por nuestro propio carácter. Si caminamos delante del Señor en integridad, haremos más para bendecir a nuestros descendientes, que si les heredáramos grandes propiedades. La vida santa de un padre es un rico legado para sus hijos.
El hombre recto deja a sus herederos su ejemplo, y esto en sà mismo es una mina de verdadera riqueza. ¡Cuántos hombres pueden atribuir su éxito en la vida al ejemplo de sus padres! Él también les deja su renombre. Los hombres tienen un mejor concepto de nosotros como hijos de un hombre que era confiable, o los sucesores de un comerciante de excelente reputación. ¡Oh, que todos los jóvenes estuviesen deseosos de salvaguardar el nombre de la familia!
Sobre todo, deja a sus hijos sus oraciones y la bendición de un Dios que oye las oraciones, y estas oraciones hacen que nuestros vástagos sean favorecidos entre los hijos de los hombres. Dios los salvará aun después que hayamos muerto. ¡Oh, que fueran salvados de inmediato!
Nuestra integridad puede ser el instrumento de Dios para salvar a nuestros hijos y a nuestras hijas. Si ven la verdad de nuestra religión demostrada por nuestras vidas, podrÃa ser que creyeran en Jesús por sà mismos. ¡Señor, cumple esta palabra para mi familia!
Fuente: La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Roman.
http://www.spurgeon.com.mx/chequera/meditames/abril.pdf