Adoraci贸n que libera el don prof茅tico

Dr. Roberto Miranda

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Dr. Roberto Miranda

Resumen: La adoraci贸n ungida puede desencadenar el don prof茅tico en un grupo de creyentes, lo que les permite recibir revelaci贸n y estrategia para la conquista del territorio espiritual. La incapacidad de la iglesia para proporcionar este ambiente espiritual ha llevado al fracaso en el establecimiento del Reino de Dios en algunas ciudades. En Hechos 13, un tiempo de ayuno y adoraci贸n llev贸 a la palabra prof茅tica que inici贸 el movimiento misionero m谩s poderoso de la historia. La obediencia al mover del Esp铆ritu Santo en la adoraci贸n permiti贸 el lanzamiento del ministerio misionero de Pablo. Cuando una iglesia regional aprende a moverse libremente en el fluir de los dones facilitados por la adoraci贸n, se aprovechan mucho m谩s sus energ铆as y esfuerzos.

La adoraci贸n ungida puede desatar el fluir del don prof茅tico en un grupo de creyentes. Un ambiente donde la presencia de Dios ha sido puesta en manifestaci贸n por medio de la adoraci贸n hace posible que los creyentes reciban inteligencia espec铆fica sobre los prop贸sitos divinos en un momento dado de la historia de una comunidad.

Esto permitir谩 recibir revelaci贸n y estrategia para la conquista de la tierra.

Los esfuerzos por evangelizar una comunidad y promover el desarrollo de una iglesia siempre marchan con mucho m谩s efectividad cuando fluyen conforme a las directrices espec铆ficas del Esp铆ritu Santo.

Mucho del fracaso de la Iglesia en establecer el Reino de Dios en nuestras ciudades se debe, precisamente, a su incapacidad para proveer el ambiente espiritual necesario a fin de que se manifieste libremente la energ铆a del Esp铆ritu que trae revelaci贸n, poder, estrategia y denuedo al pueblo de Dios.

En Hechos 13 vemos c贸mo, en un tiempo de ayuno y adoraci贸n al Se帽or, viene la palabra prof茅tica y se inicia el movimiento misionero m谩s poderoso de toda la historia:

1 Hab铆a entonces en la iglesia que estaba en Antioqu铆a, profetas y maestros: Bernab茅, Sim贸n el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Mana茅n el que se hab铆a criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.

2 Ministrando 茅stos al Se帽or, y ayunando, dijo el Esp铆ritu Santo: Apartadme a Bernab茅 y a Saulo para la obra a que los he llamado.

3 Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

Nos podemos imaginar c贸mo habr谩 sido esa modesta sesi贸n de alabanza e intercesi贸n llevada a cabo por estos ungidos siervos de Dios. 隆Quiz谩s al convocarla jam谩s se imaginaron los resultados hist贸ricos que tendr铆a! Lo cierto es que al fluir la oraci贸n en el poder del Esp铆ritu, y mientras estos ungidos siervos de Dios exaltaban al Se帽or y proclamaban su se帽or铆o, sucedi贸 algo probablemente inesperado: el Esp铆ritu Santo tom贸 control de la reuni贸n y emiti贸 instrucciones espec铆ficas a su Iglesia que tendr铆an repercusiones inimaginables en ese momento.

La obediencia de ese peque帽o grupo de adoradores e intercesores al mover del Esp铆ritu Santo dio lugar a un evento de profunda resonancia. Esa revelaci贸n surgida de un tiempo de ministraci贸n al Se帽or permiti贸 que los planes misioneros de la Iglesia Primitiva entraran en una etapa de aceleramiento y mayor eficacia.

El ministerio misionero del que llegar铆a a ser el gran ap贸stol Pablo fue iniciado en esa humilde sesi贸n de alabanza y oraci贸n. El esparcimiento del evangelio por todo el mundo greco-romano recibi贸 su lanzamiento en ese lugar que parec铆a muy poco prometedor. As铆, cuando una Iglesia regional aprende a moverse libremente en el fluir de los dones facilitados por la adoraci贸n, se aprovechan mucho m谩s sus energ铆as y esfuerzos. El poder de Dios fluye con libertad, y los creyentes reciben poder y autoridad para abrir y cerrar, para derribar y edificar en el mundo del Esp铆ritu.