En el Reino de Dios hay poder pero ese poder se desata por medio de la humildad

Dr. Roberto Miranda

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Dr. Roberto Miranda

Resumen: Naamán intentó obtener su milagro usando los métodos del mundo, como la influencia y el dinero, pero Dios tenía un plan diferente. En el Reino de Dios, la humildad y la sencillez son las claves para el liderazgo efectivo. A menudo queremos importar las técnicas del mundo al Reino de Dios, pero necesitamos cambiar nuestra mentalidad y usar otros métodos para acceder al poder de Dios. Debemos humillarnos para ser exaltados y servir a los demás para recibir autoridad legítima. Debemos seguir el ejemplo de Jesucristo, quien se humilló a sí mismo y fue obediente hasta la muerte en la cruz. En la humildad, encontramos gran poder y efectividad en nuestro liderazgo.

Naamán comienza a moverse hacia su milagro empleando los métodos del mundo, usando artimañas de poder y de influencia y de dinero creyendo que de esa manera puede obtener de Dios lo que él necesita pero que Dios tenía otro plan. Antes que recibamos lo que Dios quiere, tenemos que dejar de tratar de usar los mecanismos del mundo; la manipulación del mundo, las técnicas de fuerza y de hombría falsa para salirnos con la nuestra.

Y en este caso vemos que Naamán se lanza hacia su milagro obteniendo cartas de autoridad de Siria que está muy dispuesto a escribir la carta de recomendación por así decirlo, Naamán consigue vestidos lujosos y dinero, y todas estas cosas con las cuales pretende sobornar o pagarle al profeta Eliseo por el milagro que él necesita pero decimos que en el Reino de Dios las cosas no funcionan así, sino que operan conforme a métodos contrarios donde el humilde y el sencillo de corazón es el que recibe el milagro de Dios, la persona quebrantada es la persona que Dios bendice, no la persona altiva de ojos como dice la Biblia, porque Dios los mira de lejos a ese tipo de gente. Entonces Dios quería hacer más en Naamán que simplemente un milagro físico.

Es interesante que cuando el rey de Siria hace su carta usa un lenguaje de poder y casi como ofensivo. Le dice al rey de Israel, imagínese, esto es un rey escribiéndole a otro rey. Le dice: "Cuando lleguen a ti estas cartas sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán para que lo sanes de su lepra." Es decir, es un lenguaje completamente, casi abusivo yo diría, irrespetuoso donde le dice: mira esta carta, sabe que cuando tú la recibas yo espero que tú hagas esto y esto, y esto. No hay aquí un por favor, respetuosamente te pido que uses tu influencia real para motivar a tu siervo Eliseo para que haga esto, esto y esto sino que el rey de Siria habla como un superior dirigiéndose a un subalterno no dándole ningún tipo de alternativa sino diciéndole lo que tiene que hacer.

Me recuerda mucho a esas cartas que a veces recibimos de parte de las autoridades de nuestra ciudad en un pedido de pago por un impuesto que debemos o que quieren que comparezcamos ante una corte. Nunca usted va a escuchar a una autoridad civil diciendo: por favor, nos gustaría que usted viniera e hiciera esto, sino que es una orden tajante, clara so pena de prisión o de multa. Así es que se mueve el hombre.

El Señor Jesucristo dijo que en el mundo los reyes y los superiores se sirven de sus siervos, sus subalternos pero que en el Reino de Dios no será así sino que el mayor servirá al menor, y el menor será como el mayor. En el Reino de Dios la humildad es lo que se espera de los gobernantes y de los superiores, de los Pastores y de los líderes que dirigen.

¿Cuántas veces vemos en el mundo, cristiano muchas veces estos líderes que nos creemos como que somos estrellas de cine y abusamos de la autoridad en nuestras Congregaciones, ya sean Pastores o sean también líderes menores en las iglesias y vemos el liderazgo como una ocasión de exhibir nuestra influencia y hacer valer nuestra voluntad, y subir nuestro ego cuando Dios lo que quiere es líderes sencillos y humildes de corazón que den cuentas a los demás, que se sujeten mutuamente a las personas a quienes sirven, que usen el carácter de Jesucristo y los métodos de Dios para ser usados por Dios.

Y paradójicamente esos líderes que son gentiles y humildes de corazón son los líderes que Dios va a usar con más poder, no los que simplemente están por ahí dando órdenes y se sienten como que no tienen que darle respuestas a nadie ni cuentas a nadie, son muy peligrosos y muchas veces prepara a esos líderes arrogantes para una caída terrible y para tentaciones de parte de Satanás.

Yo pienso que en el liderazgo lo que más protege a un líder es la sencillez de corazón y la humildad de corazón, y mientras yo digo eso no es que yo pretenda que ya lo he alcanzado porque cada día tengo que tomarme una píldora de humildad y reexaminar mis caminos, y muchas veces sé que fallo también y caigo en orgullo yo mismo. Pero yo entiendo que lo que Dios quiere es corazones humildes y sencillos, que seamos siervos y que no nos enseñoreemos de las personas que Dios ha puesto bajo nuestra autoridad.

Y vemos aquí lo contrario ¿no? este rey de Siria que tiene hegemonía sobre Israel en vez de tratar con respeto a su equivalente en Israel envió una carta casi insultante no dándole alternativa sino diciéndole: esto es lo que tú tienes que hacer, y como hay una leve sugerencia de amenaza en esto ¿no? yo te mando a mi siervo para que tú lo sanes, punto y si no atente a las consecuencias. Esa es la manera en que el mundo funciona.

Yo creo que este pasaje entre otras cosas quiere mostrarnos esa idea ¿no? En el Reino de Dios hay poder pero ese poder se desata por medio de la humildad y no por medio de técnicas opresivas y controladores, y de fuerza. En el Reino de Dios Dios a veces nos hace débiles para hacernos fuertes como le dijo al apóstol Pablo ¿no? "Mi Poder te perfeccione en la debilidad."

Muchas veces nosotros queremos importar las técnicas del mundo al Reino de Dios ¿no? no se ha dado en nosotros el cambio de mente, esa renovación de la mente que nos muestra que tenemos que usar otras formas y otros mecanismos para tener acceso al poder de Dios, y parte de esta lección es eso ¿no? humíllate para ser levantado. Hazte débil para ser fortalecido. Sirve a los demás para que entonces te pongan en autoridad legítima.

Recuerdo las palabras del apóstol Pablo en Filipenses capítulo 2: Haya pues en vosotros el mismo sentir que hubo en el Señor Jesucristo, el cual se humilló a sí Mismo, se despojó de su gloria, se hizo obediente y obediente hasta la cruz y experimentó una muerte vergonzosa por obedecer los propósitos de Dios y servir a los demás, dice que por esa razón Dios le dió un Nombre sobre todo nombre para que ante el Nombre de Jesús se doble toda rodilla de lo que está en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra.

Muchas veces tenemos que pasar primero por la humildad, aprender los métodos del Reino de Dios para entonces poder ver Su Poder desatarse en favor de nosotros. No usemos técnicas humanas ni mundanas en el Reino de Dios sino usemos las técnicas de la debilidad, el amor, la compasión, la sencillez de corazón, el pedir permiso, el dar cuentas a los demás porque en esa humildad hay gran poder y gran efectividad en nuestro liderazgo. Dios les bendiga y hasta nuestra próxima meditación.