Promover la Paz y la Prosperidad de la Gente Entre Quienes Habitamos

Y busquen el bienestar (la paz) de la ciudad adonde los he desterrado, y rueguen al SEÑOR por ella; porque en su bienestar tendrán bienestar.' Jeremías 29:7
Exhorto, pues, ante todo que se hagan plegarias, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres, 1 Timoteo 2:1
Charles Spurgeon

Autor

Charles Spurgeon

Resumen: Este texto nos exhorta a orar por la paz y la prosperidad de nuestra nación y ciudad, y a promover diligentemente la amistad entre las clases sociales y los pueblos extranjeros. La tranquilidad de la nación es importante para educar a nuestras familias en el temor del Señor y predicar el Evangelio sin obstáculos. Debemos confesar los pecados nacionales y pedir perdón y bendición para la nación en nombre de Jesucristo.

El principio involucrado en este texto nos sugiere a todos aquellos de nosotros que somos los peregrinos y extranjeros del Señor, que hemos de estar deseosos de promover la paz y la prosperidad de la gente entre quienes habitamos. Nuestra nación y nuestra ciudad han de ser especialmente bendecidas por nuestra constante intercesión.

Una sincera oración por Gran Bretaña e Irlanda es muy conveniente en la boca de cada creyente inglés.

Oremos con denuedo por la gran bendición de la paz, tanto en casa como en el extranjero. Si la refriega causara el derramamiento de sangre en nuestras calles, o si la batalla en el extranjero matara a nuestros valientes soldados, todos nosotros deberíamos lamentar la calamidad; por tanto, oremos por la paz, y promovamos diligentemente aquellos principios por los que las clases sociales en casa y los pueblos extranjeros estén ligados entre sí con lazos de amistad.

A nosotros mismos se nos promete tranquilidad en conexión con la paz de la nación, y esto es sumamente deseable; pues así podemos educar a nuestras familias en el temor del Señor, y también predicar el Evangelio sin impedimentos y sin obstáculos. Hoy hemos de orar mucho por nuestro país, confesando los pecados nacionales, y pidiendo el perdón y la bendición para la nación, por Jesucristo nuestro Señor.

Fuente: La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Roman.

http://www.spurgeon.com.mx/chequera/meditames/marzo.pdf