Un cambio radical

Dr. Roberto Miranda

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Dr. Roberto Miranda

Resumen: La renovación del entendimiento implica una reestructuración de la forma en que vemos el mundo, sus valores y nuestras experiencias pasadas. Es importante adoptar una interpretación diferente de las cosas que han pasado en nuestra vida y entender que todas las aflicciones del pasado son parte del plan de Dios para bendecirnos. Debemos renovar nuestra forma de ver las cosas del mundo y entender que lo que constituye un hombre triunfante es el dominio propio, el amor y ser usado por Dios para el avance del Reino de Dios. Debemos tener un apego radical a las cosas eternas y ver las cosas del mundo como basura en comparación.

En Romanos capítulo 12 en el versículo 2 el apóstol Pablo nos ha hecho un llamado tremendamente complejo y abarcador a una vida de transformación, de rechazo del mundo y de una renovación continua de la mente. Y quiero en esta última meditación conectada con el versículo 2 hacer una exploración más profunda de esa renovación del entendimiento ¿qué quiere decir en nuestra vida verdaderamente ser renovados y renovarnos en el entendimiento?

Quiere decir que tenemos que tener un compromiso, una perpetua como reestructuración de la manera en que nosotros vemos el mundo, sus valores y yo diría que aún más que eso se supone que como hijos de Dios cuando entramos en el Evangelio nosotros podamos mirar hacia atrás, las experiencias del pasado y adoptar una interpretación diferente de las cosas que han pasado en nuestra vida.

Hay muchos cristianos que viven cautivos y víctimas de las experiencias del pasado. Quizás hermanas que fueron abusadas sexualmente, jóvenes hombres que fueron quizás abusados físicamente por sus padres y que sufrieron violencia doméstica, personas que han tenido una vida difícil y sufrida, fracasos del pasado, traiciones, pérdidas financieras entonces entramos a los caminos del Señor muchas veces y vemos esas experiencias del pasado y nuestro entendimiento sigue interpretándolas de la misma manera en que lo hacíamos cuando estábamos sin Cristo.

Y no entendemos muchas veces que todas estas cosas por las cuales pasamos en nuestra vida antigua eran parte de un diseño total para bendecirnos a la postre como dice la Palabra y que Dios permite muchas veces que pasemos por ciertos procesos para tratar con nosotros o que simplemente a la luz de la nueva vida que tenemos en Cristo Jesús esas cosas del pasado las podemos reciclar por así decirlo y convertirlas en peldaños para una grandeza mayor y la personalidad y el carácter de un verdadero hijo de Dios.

Porque a la luz de la Palabra muchas veces las cosas que nos parecieron fracasos y abusos del pasado pueden convertirse en instrumentos para llegar a una mayor humildad, mansedumbre, paciencia, capacidad para perdonar a nuestros ofensores, una convicción de lo que es verdaderamente el mundo que entonces nos permite vivir más como un hijo de Dios, más misericordia para con los demás. Hay muchas maneras.

Si nuestro entendimiento de nuestras experiencias pasadas lo podemos renovar para ver esas cosas a la luz de la bondad de Dios, a la luz del Poder de Dios, a la luz del hecho de que Dios nos ha escogido para una eternidad con Él eso puede transformar nuestros traumas del pasado y entonces ya en vez de vernos como víctimas, gente maltratada y abusada podemos vernos como gente victoriosa en Cristo Jesús que entiende que las aflicciones del pasado no son nada dice Pablo comparadas con las bendiciones que nos esperan en el mundo venidero.

Así que yo le pido a mis hermanos que transformen y renueven su forma de ver las cosas del pasado pero también que renueven y que tengan un entendimiento diferente de las cosas del mundo. Muchas veces nosotros apreciábamos desmedidamente el cumplido de un compañero de trabajo, la alabanza del mundo, los símbolos de estatus de un carro europeo, o una gran casa o unos muebles lujosos o unas conquistas amorosas y para mucha gente eso es todo para lo cual viven, llegar a ser el ejecutivo principal de una compañía por ejemplo, para mucha gente eso es lo que constituye una vida triunfante y exitosa.

Cuando llegamos a los caminos del Señor entendemos que eso no es nada, que en realidad lo que constituye un hombre triunfante es el dominio propio, el amor, el ser usado por Dios para el avance del Reino de Dios. Estas son las cosas es decir es una renovación del entendimiento, interpretamos la vida y las cosas de la vida en una manera diferente.

Y eso trajo a mi mente las palabras del apóstol Pablo en el capítulo 3 de Filipenses comenzando en el versículo 7 Pablo que antes era un fariseo que perseguía a los cristianos y que estaba metido en esta dinámica religiosa estéril de su religión meramente hebrea que no conocía de la nueva vida en Cristo Jesús pero que luego es transformado y cambiado completamente por un encuentro frontal con el poder de Cristo en el camino a Damasco ahora Pablo escribe años después como el gran apóstol Pablo quien tiene un entendimiento diferente del mundo.

En Filipenses 3:7 Pablo dice: "Pero cuantas cosas eran para mí ganancia las he estimado como pérdida por amor de Cristo." Qué hermoso, Pablo dice: las cosas que antes yo pensaba: wow qué gran triunfo, qué gran ganancia ahora a la luz del nuevo entendimiento que yo tengo por medio de las experiencias y de las revelaciones que yo he recibido de parte del Espíritu Santo ahora entiendo que eran pérdida, que eran basura.

Dice además: "Y ciertamente aún estimo" ahí está la idea de que tengo por entendido que interpreto como, enfoco y analizo de esta manera la idea de entendimiento "estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús mi Señor." Pablo ahora con ese nuevo entendimiento que debemos todos nosotros aspirar a adquirir ve que todo aquéllo que todo lo que él pensaba que era grande, bello y hermoso y duradero en el mundo es basura.

Es tan grande, tan radical su rechazo de estas cosas que es como si fuera basura maloliente. De paso puedo decir que: nosotros podemos admirar una gran pintura en un museo y podemos admirar las grandes obras de música y de arte en el mundo y debemos hacerlo, debemos ser gente culta que aprecie la creatividad que Dios ha puesto en el ser humano pero a la luz de nuestra valorización y estima de las cosas eternas es decir, proporcionalmente el contraste debe ser tan grande, nuestro apego a las cosas eternas debe ser tan grande que el apego que le tengamos a las cosas materiales debe ser como si fueran basura.

Es simplemente un espejismo, es una contradicción que se crea por medio de dos desajustes bien grandes que nos llevan a pensar que el mundo es basura porque vamos tato a la eternidad. Pablo dice: mi apego a las cosas de Dios es tan radical que las cosas del mundo son como basura aunque participo en ellas por si acaso redundan en beneficio para el Reino de Dios.

Ese es el cambio de mente, es el entendimiento que ve el mundo a través de lentes diferentes. Dios permita que así tú puedas empezar a ver tu matrimonio, tu paternidad, tu trabajo, tu carrera en el mundo, los traumas del pasado míralos a través de la Palabra de Dios y entenderás entonces que son muy diferentes a como tú los veías cuando estabas en el mundo. Que el Señor te bendiga y hasta nuestra próxima meditación me despido de ti, Pastor Roberto Miranda.