
Autor
Dr. Roberto Miranda
Resumen: En Romanos 12, el apóstol Pablo nos llama a presentar nuestros cuerpos como un sacrificio vivo a Dios. La palabra griega traducida como "cuerpos" se refiere no solo al aspecto biológico, sino también a todas las áreas de nuestra naturaleza humana. Esto incluye la psicología, la voluntad, los recuerdos, la inteligencia y las emociones. Pablo está diciendo que debemos entregar al Señor esa parte de nuestro ser que está en lucha con los propósitos de Dios. Debemos identificar las áreas de nuestra vida que no están tratadas por Dios y presentárselas continuamente en oración, ayuno y confesión para que Él las regenere y las convierta en un instrumento para la santidad y la justicia de Dios.
El apóstol Pablo nos llama a presentar nuestros cuerpos en sacrificio vivo. La palabra griega traducida 'cuerpos' se refiere no solamente al aspecto biológico, no solamente a lo que diríamos muchas veces 'la carne' sino es más amplia y se refiere a todo lo que tiene que ver con la biología humana, todo lo que se refiere a nuestra naturaleza humana.
Puede referirse a todo lo que no ha sido tratado por Dios, puede referirse también sí al cuerpo, a los órganos sexuales, a las manos, a los oídos pero se refiere también a todas estas áreas que a veces llamamos el alma, puede ser la psicología, puede ser la voluntad, los recuerdos, la inteligencia, las emociones; todo este aspecto que tiene que ver con lo que obedece a la materia, la parte material de nuestra vida, lo que interactúa con el mundo eso es lo que la Biblia llama el cuerpo.
A diferencia del espíritu que es lo que generalmente la Biblia usa, la palabra que usa para referirse a nuestra parte más alta, la parte superior del ser humano, esa naturaleza de Dios que está en nosotros, esas facultades más altas del espíritu ¿no? que se conforman a la Palabra del Señor como dice el apóstol Pablo en otro pasaje donde él habla de que hay dos naturalezas en mí; hay una parte de mi ser que quiere servir al Señor, que quiere agradarlo pero hay otra parte que siempre está batallando y que quiere obedecer a las cosas impuras y que está en contacto directo con Satanás y con sus reclamos y que Pablo está dividido entre esas dos cosas ¿no? él se siente como que está en pugna, que es como rehén de esas dos naturalezas.
En Romanos 12 él está diciendo: hey tomen esa parte carnal de sus vidas, esa parte que está en lucha con los propósitos de Dios y entréguensela al Señor. Fíjese que no está refiriéndose solamente al espíritu porque mucha gente piensa: bueno toma tu espíritu y preséntaselo a Dios, alimenta tu espíritu, piensa en las cosas del espíritu y todo eso es cierto pero la verdad es que también tenemos que traer nuestra carne.
La carne es importante, el cuerpo es importante, la biología es importante, nuestra naturaleza humana es importante y nosotros tenemos que presentar esa parte de nuestro ser al Señor continuamente. Hay muchos pasajes aquí, el apóstol Pablo por ejemplo en el capítulo 6 dice: "Sabiendo esto que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él para que el cuerpo del pecado sea destruido a fin de que no sirvamos más al pecado" ve usted aquí esa idea ¿no? de que tenemos que matar esa dimensión terrible de nosotros porque esa es la parte que nos arrastra una y otra vez continuamente a desobedecer las cosas que Dios nos manda.
Capítulo 7 de Romanos dice también así: "Así que queriendo yo hacer el bien hallo esto" esta ley "que el mal está en mí porque según el hombre interior" es decir según mí espíritu "me deleito en la ley de Dios pero veo otra ley en mis miembros" en otras palabras ¿se acuerdan que él dice que no presentemos nuestros miembros como sujetos al pecado? "pero veo otra ley en mi carne, en mis miembros" somata "que se rebela contra la ley de mi mente y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros."
Es como que ante el entendimiento del apóstol Pablo ¿dónde reside el mal, dónde residen las tendencias pecaminosas? es en la carne, en el cuerpo, sea la mente irredenta no tratada por Dios, sean las emociones sea la voluntad todos estos aspectos de nuestra psicología y de nuestra biología.
Entonces tenemos que presentar eso una y otra vez en oración para que Dios vaya tratando con ello continuamente. Por eso también Pablo dice: "De manera que ya no soy yo quien hago aquéllo sino el pecado que mora en mí y yo sé que en mí, esto es en mi carne, en mi carne no mora el bien porque el querer el bien está en mí pero no el hacerlo."
¿Ve usted entonces por qué Pablo dice en Romanos 12: presenten sus cuerpos? porque ahí es donde está el problema. Nosotros tenemos que identificar las áreas de nuestra vida que no están tratadas por Dios y esas áreas tenemos que presentárselas al Señor continuamente en oración, ayuno, confesión esas zonas de nuestro ser en vez de simplemente decir: ah bueno eso es algo que está allí y yo tengo que aprender a convivir con ello, no. Tenemos que traérselo al Señor, presentárselo al Señor y pedirle que trate con ello y lo regenere y lo convierta en un instrumento para la santidad y la justicia de Dios.
Les ruego a la luz de lo que Dios ha hecho con nosotros que presenten sus cuerpos, su naturaleza humana ante el Señor y veremos un poquito más a fondo ese llamado a la santidad en nuestra próxima meditación. Que el Señor les bendiga y hablamos muy pronto.