
Autor
Charles Spurgeon
Resumen: La misericordia de Dios puede parecer tardada, pero es segura y llegará en el momento perfecto. La Palabra de Dios es viva y siempre cumplirá sus promesas, no hay necesidad de preocuparse o apresurarse. Debemos tener paciencia y confiar en la fidelidad del Señor. Descansa en Él y encuentra paz en su promesa.
La misericordia podrÃa parecer tardada, pero es segura. El Señor ha establecido, con sabidurÃa infalible, un tiempo para las salidas de Su poder lleno de gracia, y el tiempo de Dios es el mejor tiempo. Nosotros tenemos prisa; la visión de la bendición estimula nuestro deseo, y acelera nuestros anhelos; pero el Señor guardará Sus señalamientos. Él nunca se adelanta; Él nunca se atrasa.
Se dice aquà que la Palabra de Dios es algo vivo que hablará, y que vendrá. No es nunca una letra muerta, como estamos tentados a temerlo cuando hemos esperado largamente su cumplimiento. La Palabra viva viene en camino proveniente del Dios vivo, y aunque pareciera dilatarse, en realidad no se está tardando. El tren de Dios no está retrasado. Sólo hemos de tener paciencia, y pronto veremos por nosotros mismos la fidelidad del Señor. Ninguna de Sus promesas fallará: "no mentirá". Ninguna de Sus promesas se perderá en el silencio: "se apresura hacia el fin". ¡Qué consuelo hablará al oÃdo de la fe! Ninguna de Sus promesas necesitará ser renovada como una factura que no pudo ser pagada en el dÃa en que se vencÃa: "no tardará".
Vamos, alma mÃa, ¿no puedes esperar a tu Dios? Descansa en Él, y quédate quieta en una paz indecible.
Fuente: La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Roman.
http://www.spurgeon.com.mx/chequera/meditames/noviembre.pdf