
Autor
Charles Spurgeon
Resumen: En la tierra de gloria, tres preciosas bendiciones serán nuestras: servir a Jesús, ver su rostro y tener su nombre en nuestras frentes. Servir a Jesús perfectamente y sin error es el cielo para un santo. Ver su rostro es la recompensa presente del servicio y tener su nombre en nuestras frentes es la marca de gracia interior manifestada en una relación confesada. Oremos para obtener estas tres cosas en nuestras vidas aquà para poseerlas en su plenitud en la morada de bienaventuranza.
Tres preciosas bendiciones serán nuestras en la tierra de gloria.
"Sus siervos le servirán." Ningún otro señor nos oprimirá, ningún otro servicio nos afligirá. Serviremos a Jesús siempre, perfectamente, sin desfallecimiento, y sin error. Esto es el cielo para un santo: servir al Señor Cristo en todas las cosas; y ser reconocido por Él como Su siervo, es la elevada ambición de nuestra alma por la eternidad.
"Y verán su rostro." Esto vuelve al servicio deleitable: en verdad, es la recompensa presente del servicio. Conoceremos a nuestro Señor, pues le veremos como es. Ver el rostro de Jesús es el favor supremo que el más fiel siervo del Señor pueda pedir. ¿Qué más podrÃa pedir Moisés que: "Te ruego que me muestres tu gloria"?
"Y su nombre estará en sus frentes." Ellos contemplan a su Señor hasta que Su nombre es fotografiado en sus frentes. Ellos son reconocidos por Él, y ellos le reconocen. La marca secreta de gracia interior se hace manifiesta en la rúbrica pública del Soberano de una relación confesada.
¡Oh Señor, concédenos estas tres cosas en sus comienzos aquÃ, para que podamos poseerlas en su plenitud en Tu propia morada de bienaventuranza!
Fuente: La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Roman.
http://www.spurgeon.com.mx/chequera/meditames/octubre.pdf