
Autor
Charles Spurgeon
Resumen: Jesús es nuestro refugio en tiempos de tormenta y aflicción. Él soporta la fuerza del viento y nos protege si nos escondemos en Él. No debemos exponernos al viento cuando podemos estar seguros detrás de nuestro Señor. Hoy, refugiémonos en Él y cantemos bajo Su protección. Él es nuestro escondedero en tiempos de tormenta.
Todos sabemos de Quién se trata. ¿Quién podrÃa ser sino el Segundo Hombre, el Señor del cielo, el Varón de dolores, el Hijo del hombre? ¡Qué escondedero ha sido Él para Su pueblo!
Él propio soporta la plena fuerza del viento, y asà protege a aquellos que se esconden en Él. Hemos escapado de esta manera de la ira de Dios, y de esta manera escaparemos de la ira de los hombres, de los cuidados de esta vida, y del temor de la muerte. ¿Por qué nos exponemos al viento cuando podrÃamos estar pronta y seguramente protegidos si nos ocultáramos detrás de nuestro Señor? Corramos a Él en este dÃa, y estemos en paz.
A menudo el viento común de la aflicción se levanta en su fuerza y se vuelve una tempestad, barriendo todo lo que se le pone enfrente. Las cosas que parecÃan firmes y estables se sacuden por el ventarrón, y muchas y grandes son las caÃdas entre nuestras confianzas carnales. Nuestro Señor Jesús, el Hombre glorioso, es un refugio que no es abatido nunca. En Él observamos la tempestad rugiendo, pero nosotros mismos descansamos en deleitable serenidad.
Hoy debemos refugiarnos en nuestro escondite, y sentarnos y cantar bajo la protección de nuestro albergue. ¡Bendito Jesús! ¡Bendito Jesús! ¡Cuánto te amamos! Bien hacemos, pues Tú eres para nosotros un escondedero en el tiempo de tormenta.
Fuente: La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Roman.
http://www.spurgeon.com.mx/chequera/meditames/septiembre.pdf