
Autor
Dr. Roberto Miranda
Resumen: Eliseo profetiza que habrá comida para todos en medio de una sequÃa espiritual, pero un prÃncipe incrédulo cuestiona la palabra de Dios. Debemos tener cuidado de no dudar de la Palabra de Dios y prepararnos para el mover poderoso que viene. Dios está trazando una lÃnea divisoria entre Su Iglesia fiel y una Iglesia apóstata incrédula que será desechada. Debemos estar en el lugar de la fe y prepararnos para recibir la lluvia de Dios.
Prácticamente de la noche a la mañana vamos a ver un mover poderoso de Dios y esta sequÃa espiritual que vemos en las naciones, se va a convertir en una gran lluvia y una gran visitación del poder de Dios que va a caer sobre nuestras sociedades.
Y es interesante que el profeta Eliseo cuando hace esta declaración de que mañana va a haber harina y va a haber comida para todo el mundo hay un prÃncipe que reacciona en una forma terriblemente incrédula. Dice en el versÃculo 2 del capÃtulo 7: "Un prÃncipe sobre cuyo brazo el Rey se apoyaba respondió al varón de Dios diciendo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo ¿serÃa esto asÃ? Y él dijo: he aquà tú lo verás con tus ojos mas no comerás de ello."
En otras palabras este prÃncipe de gran importancia en influencia tanto asà que el Rey de Israel se apoyaba en su brazo queriendo decir como que jugaba un papel selecto y preferencial en la jerarquÃa gubernamental porque el rey mismo tenÃa una preferencia por este hombre, reacciona en una forma muy incrédula, casi como burlona, le dice: Bueno si Dios hiciera llover comida del cielo ¿aún asà serÃa esto posible? Hay que tener un cuidado terrible. Cuando Dios habla y declara algo que no seamos nosotros encontrados dudando de la Palabra de Dios y resistiendo lo que Dios está declarando.
Cuando este hombre cuestiona asà en esa forma radical la profecÃa de Eliseo, Eliseo movido por el EspÃritu Santo le dice: "Bueno tú lo verás con tus ojos pero no comerás de ello." En otras palabras esto más adelante se cumple en una forma terrible y lo veremos más adelante cuando este prÃncipe es atropellado por el pueblo cuando sale de los muros a comer de la cosecha que ha venido.
Pero me parece que esta escena en ese momento en que este prÃncipe cuestiona la Palabra de Dios es representativo de autoridades que no creen que el mover de Dios puede llegar a estos extremos. Y Dios le está diciendo a la Iglesia que tiene que tener cuidado de no encontrarse en una postura de incredulidad cuando Dios está declarando estas cosas grandes que han de suceder.
Yo creo que estamos en un tiempo en que va a haber dos iglesias: una Iglesia llena del EspÃritu Santo provista del poder de Dios, con poder profético para recibir revelación de Dios para declarar los juicios y los movimientos poderosos de Dios en las naciones, bendecida y apoyada por Dios y otra Iglesia apóstata incrédula que va a dudar de estas declaraciones y va inclusive a encontrarse resistiendo el mover de Dios y que va a caer bajo el juicio de Dios y va a sufrir las consecuencias de su incredulidad.
En estos momentos Dios está trazando una lÃnea divisoria entre Su Iglesia fiel que se mueve en el poder del EspÃritu Santo y una Iglesia frÃa, apóstata, incrédula que Dios va a deshechar y que va a ser abandonada por el poder de Dios y va a pagar el precio terrible de su incredulidad.
Y también yo creo que para nosotros al nivel individual hay una enseñanza y es que cuando Dios nos dice algo a nuestro corazón y Dios nos habla de que Él quiere bendecirnos, cuando Dios nos llama a movernos con fe, a obedecerlo y a emprender algo en Su Nombre no seamos nosotros encontrados incrédulos y dudando de la Palabra de Dios. Será mejor que corramos con el viento de Dios, que nos apresuremos a obedecer a lo que Dios nos está diciendo.
Si Dios te está llamando a comenzar a estudiar, a santificarte: hazlo porque la lluvia de Dios viene y como en el caso de Noé tenemos que preparar una gran Arca para que se salven muchos aunque parezca imposible que vaya a llover. Asà que que no seas tú encontrado en l lugar de la incredulidad, Dios quiere que estés en el lugar de la fe. Que te purifiques, que te prepares, que te asegures de ser parte de esa Iglesia poderosa, que Dios se está preparando y que fortalezcas los cimientos de tu vida para que cuando venga el mover de Dios tú seas encontrado listo para recibir la lluvia y correr con el mover profético de Dios y hacer lo que Él quiere que tú hagas.
Que el Señor te bendiga y en nuestro próximo segmento continuaremos con este estudio.