
Autor
Charles Spurgeon
Resumen: Debemos confiar en que Dios dirige nuestro destino y poner nuestros deseos y decisiones en Sus manos. Preferimos que Él elija por nosotros, ya que Su sabidurÃa es mayor que la nuestra. Como agentes libres, elegimos que Él tenga toda la decisión en nuestras vidas.
Nuestros enemigos quieren asignarnos una porción muy funesta, pero no seremos entregados en sus manos. El Señor hará que permanezcamos en nuestro sitio, en nuestro lugar asignado por Su infinita sabidurÃa. Una mente más sabia que la nuestra arregla nuestro destino. El ordenamiento de todas las cosas pertenece a Dios, y nos alegra que asà sea; preferimos que Dios elija por nosotros. Si las cosas pudieran ser a nuestra manera, desearÃamos que todas las cosas fueran a la manera de Dios.
Estando conscientes de nuestra propia necedad, no deseamos gobernar nuestros destinos. Nos sentimos más seguros y más tranquilos cuando el Señor dirige el rumbo de nuestro barco que si pudiéramos dirigirlo nosotros de acuerdo a nuestro juicio. Gozosamente ponemos nuestro doloroso presente y nuestro desconocido futuro en manos de nuestro Padre, nuestro Salvador y nuestro Consolador.
¡Oh, alma mÃa, pon en este dÃa todos tus deseos a los pies de Jesús! Si últimamente has sido algo dÃscolo y testarudo, ávido de ser y de hacer lo que te dicte tu propia mente, descarta ahora tu necio ego, y pon las riendas en las manos del Señor. Di: "Él ha de elegir". Si otros disputan la soberanÃa del Señor, y se glorÃan en el libre albedrÃo del hombre, tú respóndeles efectivamente: "Él elegirá por mÃ." Mi más libre decisión es que Él decida por mÃ. Como un agente libre, yo elijo que Él tenga toda la decisión.
Fuente: La Chequera del Banco de la Fe. Traducción de Allan Roman.
http://www.spurgeon.com.mx/chequera/meditames/abril.pdf