Oculto o Manifiesto

Carmen Ray-Calvo

Autor

Carmen Ray-Calvo

Resumen: En momentos de aflicción, podemos sentir que Dios nos ha olvidado y esto puede llevar a dudas y desesperación. Sin embargo, debemos acercarnos a Dios y confiar en sus promesas por fe. Cuando Dios oculta su rostro de nosotros, nos enseña sabiduría y nos hace ver con los ojos del Espíritu. Aunque podemos sentir que estamos solos, Dios nunca nos deja y está muy cerca de nosotros. Debemos buscar la intimidad absoluta con Dios para tener una bella revelación de Él.

El Salmista David en un momento de aflicción derrama su alma delante de Dios ya que el pensó que Dios lo había olvidado. Esto puede suceder a un hijo de Dios en un momento en que esté atravesando ciertas vicisitudes en el diario vivir;

y esta situación puede desencadenar una serie de aflicciones angustias y desesperación hasta el punto de llegar a dudar de la protección Divina y la fidelidad de nuestro Dios.

David afligido por circunstancias adversas en tan sólo dos versículos le formula al Señor cuatro veces la misma interrogante ¿Hasta Cuándo?

Cuando una aflicción es prolongada como hijos de Dios tenemos que acercarnos con todo nuestro ser a nuestro Dios y establecer una estrecha relación con Él. De no ser así vamos a sumergirnos en temores y todo tipo de interrogantes negativas como estas:

¿Dios se ha olvidado de mí?

¿Me estará castigando?

¿Hay algún Pecado oculto en mi vida por el cual Dios me está castigando? Etc.

Cuando nos asalte el pensamiento de que Dios ha ocultado su rostro de nosotros ese es el tiempo de apropiarnos de su Palabra y de sus promesas por fe. Yo me animo a decirles que la fe en Jesucristo es el vehículo en el cual viajan todas sus bendiciones para tu vida. Desarrolla una intimidad profunda con Él y camina en el poder de Su Espíritu.

Cuando Dios oculta su rostro de ti te hace comprender sabiduría, para que de ese modo puedas comprender cuales son los designios de Él para tu vida. Para que sientas un deseo ardiente de más de él en tu vida diaria y desees nuevas experiencias en tu caminar con tu creador. Cuando Dios oculta su rostro de nosotros nos enseña a ver con los ojos del Espíritu; de no ser así tendríamos un conocimiento superficial de lo que sucede en el reino espiritual.

Job también se sintió olvidado de Dios y declaró ¡Quién me diera el saber donde hallar a Dios!

Yo iría hasta su silla (Job 23:3)

Al final de su prueba Job salió fortalecido y con una vasta experiencia de la magna grandeza de Dios y del poder de su soberanía y luego confiesa “de oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven” (Job 42:5)

Cuando Dios oculta su rostro de nosotros eso no significa que él esté ausente, él nunca nos deja solos, Jacob cuando pensó que estaba solo fue movido a hacer esta declaración: “Ciertamente Jehová está en este lugar” Gen.28:16

Cuando Dios se manifiesta a nosotros las situaciones cambian, nos sentimos fortalecidos, bendecidos y muy gozosos. Cuando estés atravesando por una situación de conflicto. Cuando creas que Dios no escucha tus oraciones, cuando no lo sientas, recuerda que él está muy cerca de ti.

Ocúltate de todo lo que te distrae y apártate en intimidad absoluta y podrás disfrutar de una bella revelación con tu creador, y confesar como lo hizo Job: “De oídas te había oído mas ahora mis ojos te ven”

💬

¿Qué piensas?

¿Qué piensas sobre "Oculto o manifiesto"?

Dejar un comentario

Contenido Relacionado

📖

Leer en Contexto

Haz clic para ver los versículos en su contexto completo.