El llamado de Cristo es para aquellos que ponen el Reino de Dios por encima de todo, sin importar los sacrificios que deban hacer. La cosecha es mucha y necesitamos hombres y mujeres resolutos que se comprometan a predicar el evangelio.
Un evangelio urgente El llamado de Cristo es para aquellos que ponen el Reino de Dios por encima de todo, sin importar los sacrificios que deban hacer. La cosecha es mucha y necesitamos hombres y mujeres resolutos que se comprometan a predic
Desde el principio mismo, la soberanía activa y elocuente de Dios estableció Su reclamo universal, revelando que nuestra misión es una continuación de Su propósito eterno. Este viaje comienza con un llamado a la integridad interna y a la adoración genuina antes de que podamos participar eficazmente en la proclamación externa.
El evangelio es poder de Dios, pero muchos cristianos no son consecuentes con la fe que dicen tener. La fe y la práctica son importantes en ese orden.
Evangelio urgente El evangelio es poder de Dios, pero muchos cristianos no son consecuentes con la fe que dicen tener. La fe y la práctica son importantes en ese orden.
El autor presenta El autor critica la perspectiva de algunos evangélicos que abandonan la cultura en nombre del Reino y se enfocan solo en rescatar individuos. Considera que esta es una visión peligrosa y empobrecedora, y que los cristianos deben influir en los sistemas sociales y culturales en nombre del Reino.
Nuestra fe cristiana nos llama a una ética profunda y de doble vertiente para los marginados: la abogacía verbal y la intercesión física. Esto significa que nuestras palabras por la justicia deben ser acompañadas por nuestras manos que desmantelan activamente las barreras de exclusión, reflejando mandatos bíblicos para hablar por los que no tienen voz y derribar obstáculos.
Dar fruto también significa evangelizar y traer a otros al conocimiento de Jesucristo. Dios está llamando a Su Iglesia a intensificar su actividad evangelística y a ser pescadores de hombres.
Nuestro deber: Producir algo que sea de provecho para el Reino de Dios (Parte 2) Dar fruto también significa evangelizar y traer a otros al conocimiento de Jesucristo. Dios está llamando a Su Iglesia a intensificar su actividad evangelística y a ser pescadores de hombres.
La misión de Dios es mucho más que hacer evangelismo o predicar el evangelio para ganar creyentes. Es trabajar con Dios para que el hombre restaure su relación con Él.
Su misión La misión de Dios es mucho más que hacer evangelismo o predicar el evangelio para ganar creyentes. Es trabajar con Dios para que el hombre restaure su relación con Él.
Nuestra existencia es una batalla constante por la lealtad suprema, ya que Dios demanda consistentemente nuestra devoción completa e indivisa —nuestro propio corazón. Este llamado ancestral encuentra su máxima expresión en Jesús, quien radicalmente demanda que nuestro amor por Él trascienda todos los demás lazos, incluso los familiares.